Del bullying a ser modelo internacional: Águeda López cuenta su experiencia en La niña que siempre miraba el sol

Durante la entrevista, la autora abordó temas sobre el proceso de construcción de su libro, sus memorias de pequeña, su vida familiar y su nuevo proyecto en desarrollo.

Águeda López Benavides (Córdoba, España, 1981) fue Miss Toledo y ahora modelo internacional. | Especial
José Antonio López
Madrid /
Únete al canal de Milenio

Águeda López Benavides (Córdoba, España, 1981) fue Miss Toledo y ahora modelo internacional. Esposa del cantante Luis Fonsi, la exreina de belleza española escribió su primer libro: La niña que siempre miraba el sol (Suma de Letras, Penguin Random House), en el que cuenta, entre otras cosas, como en su niñez fue víctima del bullying durante varios años.

El libro, que Águeda define como de “auto-ficción”, narra la historia de Alma, una niña de ocho años, que no solo sufre bullying, sino que además descubre un secreto familiar que rompe con la felicidad de su hogar. Es entonces cuando se aferra a un sueño que determinará cada uno de sus siguientes pasos. Con coraje y persistencia, deja atrás los años de soledad y timidez para proyectarse en una pasarela de la que no querrá bajarse nunca.

Te recomendamos
La biblioteca fundada por Franklin agrega libros sobre sexualidad a su colección

​Su primer libro, una historia de via

¿Es un libro autobiográfico?

“Más bien podríamos llamarlo auto-ficción. Está basado en la historia de mi vida, en el acoso escolar que sufrí de pequeña y de cómo soñé por tener la vida que tengo. Está un poco coloreado de rosa porque hay muchas cosas que no me atreví a contar, muchas que dolieron demasiado y que me las quedo yo. He querido mandar un mensaje, a través de este libro, contado lo que me pasó y decirle al lector que, si yo logré cumplir muchos de mis sueños, porque aún me faltas muchos más, todos podemos.

¿Era una necesidad escribirlo?

“La verdad no estaba en mi lista escribir un libro, pero un día pensé que quizá una niña, en algún pueblito perdido, sin recursos, pero con muchos sueños, necesitaba escuchar estas palabras para empujarse y seguir".
"En realidad, esta historia la escribí en cuento, pero mi editorial, Penguin Random House, me dijo que la quería en novela, lo cual fue una bendición porque me he permitido usar un lenguaje más directo”.

¿Cuál es el proceso que seguiste para escribir tu primer libro?

“Debo decir que busco mucho de mis vivencias y también me gusta mucho ponerme en los zapatos de los demás. Soy muy observadora y a partir de ahí surgen muchas historias. Disfruto mucho hablar en la calle, por ejemplo, con los taxistas, creo que detrás de toda esta gente hay grandes historias. Vivo en Miami y ya sabemos que hay mucho cubano que emigró y que tienen unas historias de resiliencia espectaculares. También aprendo mucho escuchando. En cuanto a la atmósfera prefiero la soledad, me aislé. Fonsi no sabía que estaba escribiendo un libro porque estaba en plena gira. Un día llegó a casa y yo estaba en su estudio y me preguntó qué hacía. Así pasó todo. Creo que cuando uno está solo tiene tiempo para mirar hacia adentro”.
Te recomendamos
Margarita M. Valdés: “El tema del aborto me abrió a otros de ética y feminismo”

El bullying

A primera vista uno se puede preguntar ¿cómo pudo haber sufrido bullying alguien como tú?

“Es verdad, pero te diré algo: el bullying no tiene ningún tipo de causa, ni justificación. El que acoses a un niño porque tiene el pelo de determinado color, o use gafas, o tenga siete kilos más que tú, no justifica nada. Todos tenemos derecho a ser diferentes, a ser como uno quiere, a vivir nuestra vida, y a soñar con todo lo que deseamos. Sufrí bullying desde los ocho años y hasta los 15, y siguió hasta que me fui del pueblito donde vivía. El cambio de aires me vino muy bien, pero definitivamente pasa más de lo que imaginamos”.

¿Cómo saliste de esa situación?

“Creo que tuve mucha suerte en la vida porque a mi papá le salió un trabajo en una ciudad bastante lejos de donde vivía y eso me sacó del bullying. Aunque, soy fiel creyente de que cuando tú no enfrentas algo se te empezará a repetir a lo largo de tu vida. Así que en mi caso yo crecí, conocí a una persona famosa, cantante, tuvimos una relación, y lo que vino fue el bullying otra vez, volvieron los mismos fantasmas con los que me vi a los ocho años y ahora a través de las redes sociales. La diferencia es que ahora ya tenía la inteligencia emocional para afrontarlo, pero me costó mucho. Es más, te confieso que me levantaba todas las mañanas a llorar y me preguntaba cómo a estas alturas de mi vida me podía afectar alguien que escribía tal cosa y que ni siquiera conocía. Entonces confirmé que lo que no se afronta en un principio después va creciendo. Hoy, gracias a Dios puedo mirar atrás y decir: prueba superada”.

Ahora el acoso es más frecuente precisamente como consecuencia de las redes sociales…

“Exacto. Es muy fuerte. Yo tengo una niña de 14 y uno de 9, mi hija apenas acaba de abrir su Instagram, es privado y súper protegido, pero yo sé que en algún momento lo abrirá y verá insultos o críticas muy destructivas, quizás ni siquiera sea algo contra ella sino como consecuencia de quiénes somos sus padres. El tema es darles las herramientas, el acoso es algo por el que tal vez tendrán que pasar y no podremos protegerles toda la vida. El bullying ahora es, si cabe, más estudiado. Con las redes sociales ya no es el acoso de que te digan que fea eres, o que gorda, ahora es peor y más cruel”.

Con base en tu experiencia, ¿qué consejo le darías a los padres para detectar el acoso?

“Muchos hablan del tema de la comunicación. Yo tenía mucha con mis padres y nunca me atreví a contarles lo que me pasaba, por vergüenza. Creo que es mucho más un tema de observación, de ver si tu hijo llega feliz o triste de la escuela, de su cambio de hábitos, de mirar si duerme bien o no quiere salir del cuarto. En mi caso yo no quería salir de mi casa por miedo. Por eso digo que observar vale más, quizá, que lo que tu hijo te pueda contar”.

¿Piensas seguir escribiendo?

“Claro (se le ilumina el rostro), ahora estoy con mi segunda novela y el año que viene por estas fechas estará lista. Será una novela totalmente enfocada a adultos, no tendrá nada que ver con La niña que siempre miraba el sol, esto ya se cerró. Me ha gustado mucho la experiencia y he sanado. Yo hice el libro con toda la intención de ayudar y me di cuenta de que el libro terminó sanándome a mí. Ha sido un viaje muy bonito y voy a repetir”.
Te recomendamos
Mil bolsas de lona

LJ

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite