Al finalizar el conteo de las actas correspondientes a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú, Keiko Sofía Fujimori Higuchi se quedó con 50.13 por ciento de los votos, superando los sufragios obtenidos por su contrincante, Roberto Helbert Sánchez Palomino.
El pasado mes de abril, Keiko Fujimori había obtenido la ventaja en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, un proceso caracterizado por la atomización de candidaturas. Con más del 17 por ciento de los sufragios, logró disputar la segunda vuelta en junio con Sánchez Palomino, quien se había quedado inicialmente con 12 por ciento de los votos.
Aunque Keiko Fujimori nunca ha estado al frente del Palacio de Gobierno, cuenta con una amplia trayectoria en el ámbito político, en gran medida, gracias al cobijo de su padre, el fallecido expresidente Alberto Fujimori. Este 2026, la representante del partido Fuerza Popular llegó a su cuarta búsqueda por la Presidencia. ¿Qué detalles se conocen sobre su familia? En MILENIO te contamos.
Una influyente familia en Perú con raíces japonesas
Keiko Fujimori, nacida el 25 de mayo de 1975, es la primera hija del matrimonio otrora compuesto por Alberto Fujimori y Susana Higuchi, ambos descendientes de inmigrantes japoneses. Los padres de Alberto y Susana emigraron del país nipón en medio de una situación económica adversa, con la esperanza de encontrar en Perú una mejor calidad de vida.
Según investigaciones del Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB), los padres de Alberto Fujimori eran campesinos en la prefectura japonesa de Kumamoto, de la cual huyeron en 1934, y se establecieron más tarde en Lima.
Después de Keiko, el matrimonio encabezado por Alberto y Susana trajo al mundo a Hiro Alberto, Sachie Marcela y Kenji Gerardo Fujimori Higuchi.
La ruptura familiar que catapultó la carrera política de Keiko Fujimori
Alberto Fujimori y Susana Higuchi, ambos titulados en Ingeniería, se casaron en 1974. Poco más de una década después, luego de una extensa trayectoria como docente, Fujimori impulsó su propio partido político bajo el nombre Cambio 90.
Pese a su baja popularidad durante el proceso electoral, Alberto Fujimori arrasó en la segunda vuelta de los comicios de 1990 y superó por más de 20 puntos porcentuales a quien figuraba como el principal candidato de ese entonces: Mario Vargas Llosa.
Desde los primeros años, el mandato de Fujimori estuvo envuelto en señalamientos de autoritarismo y corrupción, siendo una de las denuncias más destacadas la que hizo su propia esposa, Susana Higuchi, a inicios de 1992.
Según la entonces primera dama de Perú, su esposo y varios de sus familiares se habrían lucrado con un negocio de venta de ropa y otros bienes donados por organizaciones no gubernamentales desde Japón.
Por esa misma época, Higuchi acusó públicamente a Fujimori de ser un tirano y de mantenerla encerrada en la sede del Ejecutivo, así como en el cuartel militar a donde la familia se trasladó después del autogolpe de estado, efectuado en abril de 1992.
En 1994, como represalia por las denuncias emitidas contra él y su gabinete, Alberto Fujimori despojó a Susana Higuchi de su papel simbólico como primera dama y nombró como su sucesora a Keiko, de 19 años de edad en ese entonces. Además de acompañar al entonces mandatario al frente del país, la primogénita asumió la presidencia de la Fundación por los Niños del Perú.
¿Quiénes son el esposo e hijas de Keiko Fujimori?
Lejos de su agitado entorno, Keiko Fujimori estableció los cimientos de su propia familia en Nueva York, Estados Unidos, en donde conoció a Mark Vito Villanella, con quien contrajo matrimonio en julio de 2004. Como fruto de esta unión, llegaron al mundo Kyara Sofía y Kaori Marcela, en 2007 y 2009, respectivamente.
Días antes de la boda entre Keiko y Mark, la hija del expresidente fue acusada por supuestamente haberse apropiado, de forma ilícita, de donaciones de una organización estadunidense enviadas en 1998 para apoyar a los damnificados del fenómeno de El Niño.
Aunque dicha denuncia fue archivada meses después, Keiko Fujimori permaneció en prisión preventiva entre octubre de 2018 y noviembre de 2019 debido a una investigación por presunto lavado de activos, derivada de un aparente aporte de la constructora brasileña Odebrecht para su campaña presidencial de 2011.
BM.