Entre la modernidad y la teocracia: Así era Irán antes de la Revolución Islámica

La Revolución Islámica cambió todo y dio paso a un régimen teocrático que aún hoy enfrenta protestas y tensiones internacionales.

Manifestantes reclaman por el costo de vida en Irán acompañados de la bandera imperial del “León y el Sol”. | AFP
Ciudad de México.- /

La Revolución Islámica de 1979 es recordada como uno de los giros más trascendentales del siglo XX. No solo transformó la política de Medio Oriente, sino que redefinió la vida cotidiana de millones de iraníes. 

Antes de que el ayatolá Ruhollah Jomeini instaurara un régimen teocrático, Irán era un país que avanzaba hacia la modernidad bajo el liderazgo del Sha Mohamed Reza Pahlavi.

Durante casi cuatro décadas, el Sha impulsó un proyecto de modernización con fuerte influencia occidental. Según Business Insider, “la economía y las oportunidades educativas de Irán se expandieron” gracias a políticas que promovían un desarrollo secular y urbano, universidades crecieron, la infraestructura se modernizó y la cultura se abrió a nuevas expresiones.

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El papel de las mujeres

Uno de los cambios más visibles fue el lugar de las mujeres en la sociedad. International Policy Digest recuerda que se les animó a obtener educación superior y a participar en la vida pública.

En la década de 1960 obtuvieron el derecho al voto y algunas llegaron al parlamento. El hiyab fue prohibido y se promovió la moda occidental, lo que convirtió a Teherán en una ciudad cosmopolita.

La BBC subraya que las mujeres podían relacionarse libremente con los hombres y vestir ropa moderna, algo impensable en el Irán posterior a 1979.

Claroscuros del régimen 

La policía ha vuelto a vigilar el uso del hiyab. | Shutterstock

Sin embargo, la modernización no vino acompañada de apertura política. El Sha gobernaba de manera autoritaria, restringiendo la disidencia y eliminando el multipartidismo. Business Insider señala que “sus medidas cada vez más autoritarias y su posterior desistimiento del multipartidismo sentaron las bases para la infame revolución”.

El contraste entre la modernidad urbana y la tradición rural generó tensiones. Para muchos iraníes, los cambios fueron demasiado rápidos. International Policy Digest explica que “a los iraníes más jóvenes no les importó la prohibición del hiyab; a los miembros mayores de la sociedad les resultó mucho más difícil integrarse”.

Camino hacia la revolución

El descontento se acumulaba. El estilo de vida lujoso del Sha y la represión política alimentaron la oposición. Jomeini, exiliado desde los años 60, se convirtió en símbolo de resistencia

Las protestas estudiantiles de 1978 marcaron el inicio de un movimiento que unió a religiosos conservadores, jóvenes radicales y mujeres descontentas. En 1979, el régimen colapsó y nació la República Islámica.

Entre la modernidad a la teocracia

La revolución transformó radicalmente la sociedad. El hiyab volvió a ser obligatorio, las libertades culturales se restringieron y la Guardia Revolucionaria emergió como fuerza clave para sostener el nuevo régimen. 

La Associated Press recuerda que esta organización nació en 1979 para proteger al gobierno clerical y pronto se convirtió en un actor económico y militar con influencia regional.

Hoy, la Guardia controla empresas de construcción, telecomunicaciones y hasta servicios médicos, además de dirigir operaciones militares en Siria, Líbano y Yemen. Su brazo voluntario, el Basij, ha sido protagonista en la represión de protestas recientes.

Ecos pasados en el presente

Manifestante sosteniendo la bandera iraní anterior a 1979 en la embajada de Irán en Londres. | AFP

Las protestas actuales en Irán evocan el espíritu de 1979. La muerte de Mahsa Amini en 2022 desató una ola de indignación que recordó las movilizaciones contra el Sha. Sin embargo, existe una diferencia crucial: mientras el Sha dudaba en usar la fuerza militar contra su pueblo, el régimen actual no vacila en reprimir con violencia.

El príncipe heredero Reza Pahlavi, exiliado desde la revolución, ha reaparecido como figura simbólica. Según NBC News, algunos manifestantes han coreado su nombre y ondeado la bandera imperial del “León y el Sol”. Aunque su capacidad real de liderazgo es incierta, su figura refleja la nostalgia por un Irán más abierto.

En el tablero internacional

El contraste entre el Irán previo a 1979 y el actual también se refleja en la política exterior. Mientras el Sha mantenía vínculos con Occidente, la República Islámica se ha enfrentado a Estados Unidos e Israel.

La reciente operación “Rugido de León”, en la que ambos países atacaron decenas de objetivos militares en Irán, muestra cómo el país sigue siendo epicentro de tensiones globales.

Desde el exilio, Pahlavi mantiene presencia mediática como símbolo de una alternativa política. | EFE

En resumen: Irán antes de la revolución islámica era un país en transición: modernización acelerada, mujeres empoderadas y una sociedad que miraba a Occidente. 

Pero esa apertura convivía con un régimen autoritario que sembró las semillas de su propia caída. La revolución de 1979 cerró esa etapa y abrió otra marcada por la teocracia, represión y la confrontación internacional.

Hoy, las protestas y la figura de Reza Pahlavi recuerdan que la historia nunca se cierra del todo. El Irán que alguna vez fue moderno y abierto sigue vivo en la memoria de quienes buscan un futuro distinto.

Con información de EFE y AFP


CHZ

  • César Zayago
  • Escribo de todo un poco, apasionado en temas chilangos, la cultura pop y el arte. Hago periodismo con precisión, sin dejar de lado el sazón y las tendencias. Dar RT es mi hobby favorito

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