A sus 22 años de edad, Malone Lam, originario de Singapur, se declaró culpable de haber liderado una red criminal involucrada en el robo de criptomonedas por un monto superior a los 245 millones de dólares.
Según los expedientes revelados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Lam y un grupo de amigos implementaron métodos de ingeniería social para defraudar a sus víctimas y obtener cuantiosas ganancias.
Aunque las autoridades no han dictado una sentencia en contra de Malone Lam, el caso captó la atención a nivel internacional debido a las cifras que la estructura criminal logró sustraer de sus víctimas.
Ante esto, en MILENIO te compartimos una cronología con los hechos más relevantes que involucran a esta red delictiva.
Octubre de 2023: el inicio de las operaciones
La acusación radicada en la Corte del Distrito de Columbia, consultada por este medio, establece que Malone Lam y otros dos amigos se mudaron a un domicilio en Texas y comenzaron a explorar opciones para montar un esquema de fraudes cibernéticos.
Según las indagatorias, la red criminal comenzó a robustecerse gracias a los contactos que Lam y sus amigos hicieron con el tiempo a través de plataformas de videojuegos en línea.
Para finales de 2023, los involucrados ya contaban con socios que les ayudaban a convertir las criptomonedas robadas en efectivo, o bien, en recursos digitales a través de plataformas como Cash App.
"Los miembros y socios de la red criminal cumplían diferentes roles y tenían múltiples responsabilidades, incluyendo hackers de bases de datos, organizadores, rastreadores de víctimas, operadores telefónicos, lavadores de dinero y ladrones de casas", puede leerse en el documento judicial.
¿Cómo robaban las criptomonedas?
Las investigaciones revelaron que Malone Lam y su organización delictiva contaban con una amplia variedad de métodos para acceder a los activos digitales de sus víctimas.
Una de las técnicas más destacadas consistía en hacerse pasar por personal de asistencia técnica de grandes plataformas para realizar transacciones con criptomonedas, o bien, de empresas proveedoras de correos electrónicos.
Con esa fachada, los criminales contactaban a sus víctimas —identificadas gracias a bases de datos robadas— y las engañaban para obtener información sensible, como contraseñas de correos y claves para acceder a sus billeteras digitales.
De igual modo, había integrantes del grupo criminal que se dedicaban a irrumpir en diferentes viviendas para robar "billeteras frías", es decir, dispositivos que contienen claves de acceso a cuentas de activos digitales.
Una vez que obtenían el dinero, los jóvenes convertían los recursos en XMR, una criptomoneda caracterizada por la privacidad y el anonimato de sus usuarios, para ocultar su propiedad y destino.
Posteriormente, enviaban los activos a otros socios, quienes los blanqueaban y repartían mediante transferencias electrónicas, o bien, en efectivo.
De acuerdo con los hallazgos de la investigación, Lam y sus cómplices despilfarraron el dinero robado en clubes nocturnos —con cuentas de hasta 500 mil dólares por noche—, relojes y bolsos de lujo, ropa de diseñador, seguridad privada, autos exóticos, viajes en jets privados y renta de casas en Los Ángeles, Los Hamptons y Miami.
El arresto y declaración de Malone Lam, líder de la red criminal
Malone Lam fue arrestado el 18 de septiembre de 2025 en la casa que alquilaba en Miami, en cumplimiento a la orden de detención que pesaba en su contra por participar en una conspiración de crimen organizado.
Casi un año después, el 8 de septiembre de 2026, el joven se declaró culpable de uno de los cargos que le fueron imputados y la jueza Colleen Kollar-Kotelly fijó para el 8 de diciembre su próxima audiencia.
BM.