Irán advirtió que muchas bases estadunidenses están al alcance de sus misiles y responderá si Washington cumple la amenaza de atacarlos. El anuncio se dio horas después de que la Unión Europea incluyera a los Guardianes de la Revolución en la lista de organizaciones terroristas.
Sometido a una creciente presión tras la represión brutal de manifestaciones antigubernamentales, que según las oenegés dejó miles de muertos, Irán contraataca verbalmente a las amenazas aunque sin cerrar la puerta al diálogo.
Trump exige acuerdo nuclear
El miércoles 28 de enero, el presidente estadunidense, Donald Trump, exigió un acuerdo sobre el programa nuclear iraní y advirtió que el “tiempo se acaba” antes de un posible ataque, peor que el llevado a cabo en junio pasado contra instalaciones nucleares iraníes.
Washington desplegó fuerzas navales en el Golfo, incluido el portaaviones Abraham Lincoln. Frente a estas amenazas, Irán se muestra inflexible.
“Se dará una respuesta contundente de forma inmediata”, declaró a la televisión estatal el portavoz del ejército, general Mohamad Akraminia. Añadió que los portaviones estadunidenses tienen graves vulnerabilidades y hay muchas bases estadunidenses que se encuentran “dentro del alcance” de misiles iraníes.
Anteriormente, el jefe del ejército, Amir Hatami, prometió una “respuesta aplastante” y anunció que ha equipado a los regimientos de combate con mil drones.
Citado por la agencia de noticias oficial Irna, el vicepresidente primero, Mohammad Reza Aref, afirmó que el país debe estar alerta: “Hoy debemos estar preparados para un estado de guerra”, declaró.
“Nuestra estrategia es que nunca iniciaremos una guerra, pero si se nos impone, nos defenderemos”, afirmó.
Irán amaga con bloquear estrecho de Ormuz
Irán ha amenazado, asimismo, con bloquear el estrecho de Ormuz, un paso clave para el transporte mundial de petróleo y gas natural licuado.
Los ministros de Relaciones Exteriores de los 27 países de la Unión Europea también apretaron las clavijas designando como “organización terrorista” a los Guardianes de la Revolución, brazo armado de la República Islámica.
Les acusa de orquestar la sangrienta represión de las manifestaciones antigubernamentales de enero.
“Cualquier régimen que mate a miles de sus propios ciudadanos trabaja para su propia perdición”, afirmó la jefa de la diplomacia del bloque, Kaja Kallas, aunque estimó, eso sí, que Oriente Medio no necesita una “nueva guerra”.
“‘Terrorista’, así es como se califica a un régimen que reprime con sangre las manifestaciones de su propio pueblo”, reaccionó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Israel, enemigo jurado de Irán, lo calificó de “decisión histórica”.
Para el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, es “un error estratégico importante (…) Europa aviva el fuego”. El miércoles ya avisó que las fuerzas armadas tienen “el dedo en el gatillo”, preparadas para responder a cualquier ataque estadunidense.
Los europeos también sancionaron a varios altos cargos iraníes, incluido el ministro del Interior, Eskandar Momeni, el jefe de la policía y varios líderes de los Guardianes de la Revolución. En total unas 21 entidades e individuos tendrán prohibida su entrada en la Unión Europea, que además congela sus activos.
Potencial de negociación
Pese a las declaraciones, la vía diplomática sigue abierta.
El secretario general de la ONU, António Guterres, pidió el diálogo con Irán, especialmente sobre el tema nuclear, para evitar una crisis con “consecuencias devastadoras para la región”.
El vicepresidente primero iraní afirmó que su país está dispuesto a negociar con Estados Unidos. Pero “esta vez queremos garantías”, declaró sin especificarlas.
El canciller iraní llevó a cabo esta semana negociaciones con los países del Golfo, que se oponen a una intervención estadunidense.
El jefe de la diplomacia iraní viajará el viernes a Turquía, país que desea desempeñar un papel de mediador entre Teherán y Washington.
El presidente Masud Pezeshkian habló con el emir de Catar Tamim ben Hamad Al Thani, con quien insistió en la importancia del diálogo, según la agencia de prensa catarí QNA.
Moscú estimó que el potencial de negociación estaba "lejos de agotarse" y llamó a "todas las partes a la moderación".
En Teherán, el jueves, las cafeterías y las tiendas estaban abiertas. Había de nuevo embotellamientos en el centro de la ciudad, donde se veían pancartas progubernamentales.
RM