El Tribunal Superior Electoral arrancó con la segunda vuelta presidencial en Brasil, desplegando casillas electrónicas en los 26 estados y el distrito federal.
Para garantizar la seguridad de los votantes, las autoridades echaron mano de 25 mil efectivos de la Policía Militar que se encargarán de vigilar que la jornada se realice de manera pacífica.
De acuerdo con el tribunal, se reforzarán medidas en 301 municipios considerados focos rojos, a fin de garantizar la votación de sus pobladores.
Las casillas estarán abiertas desde las 8 de la mañana y hasta las 17 horas, tiempo local; los votantes pueden seguir manifestando apoyo a sus candidatos, pero de manera silenciosa, es decir, con camisetas, banderas, broches y pegatinas.
Las muestras de apoyo colectivas están estrictamente prohibidas y son causales de sanciones económicas.
El candidato del Partido Liberal, Flávio Bolsonaro, emitirá su voto en Río de Janeiro. Mientras que el candidato del Partido del Trabajo, Luiz Inácio Lula Da Silva hará lo propio en São Bernardo do Campo, en el estado de São Paulo.
AH