Christa Pike, la mujer condenada a muerte que sobrevivió a dos inyecciones letales durante una ejecución fallida en el estado de Tennessee, en Estados Unidos, se encuentra en estado crítico y recibe "atención médica para salvarle la vida", informó su abogado.
Pike, de 50 años, fue trasladada a un hospital después del fracasado intento de aplicarle la pena capital el miércoles. No estaba claro cómo resistió las dosis de pentobarbital, un potente barbitúrico usado para eutanasias veterinarias y en suicidios asistidos en los países donde esta práctica es legal.
"Lo que nos han dicho es que está en estado crítico y que recibe atención médica para salvarle la vida", afirmó Randy Spivey en una rueda de prensa virtual.
El abogado llamó al gobernador de Tennessee, Bill Lee, quien rechazó una solicitud de clemencia a comienzos de la semana, a anular la condena a muerte de Pike.
"Tras haber soportado más de 20 años en régimen de aislamiento y un intento de ejecución mediante inyección letal, Christa ha sufrido un castigo mayor que el de cualquier otra persona en la historia de la pena de muerte en Estados Unidos", dijo.
"El gobernador debe conmutar la condena de Christa ahora mismo", enfatizó Spivey.
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, también instó al estado de Tennessee a desistir de ejecutar a Pike.
Este caso pone de manifiesto "múltiples razones por las que debería abolirse la pena de muerte", señaló su oficina en X.
"El sufrimiento prolongado —físico y mental— derivado de múltiples intentos fallidos de ejecución es abominable y cruel. Y siguen sin resolverse cuestiones clave sobre la equidad del juicio", dijo.
Robin Maher, directora del observatorio especializado Death Penalty Information Center (DPIC), referencia en Estados Unidos, calificó la ejecución fallida de "sin precedentes".
Se quejó de dolor
Christa Pike, la reclusa de Tennessee que sobrevivió el miércoles a un intento de ejecución con inyección letal, se quejó de dolor en el brazo durante el procedimiento, según una de las periodistas que presenciaron la ejecución.
"Siento que mi brazo va a reventar. ¿Esto suele pasar así?", dijo Pike, según indicó Tori Gessner, periodista y presentadora de la estación de televisión WKRN, afiliada a ABC, en Nashville, donde se llevó a cabo la ejecución.
"Nada de lo ocurrido fue normal, en absoluto", dijo Gessner, que ya ha presenciado cinco ejecuciones en el estado.
Otros medios que presenciaron la ejecución y tuvieron que abandonar la sala después de que fracasara el segundo intento de ejecutar a Pike, de 50 años, coincidieron con el relato de Gessner.
Condenada en 1996
Pike, que llevaba casi tres décadas en el corredor de la muerte de Tennessee tras ser condenada a muerte en 1996 por el asesinato de Colleen Slemmer, cometido cuando ambas tenían 18 y 19 años, respectivamente, fue condenada junto a otras dos personas, pero es la única que recibió la pena capital.
Iba a ser la primera mujer ejecutada en este estado en más de 200 años y había expresado su temor a una muerte dolorosa por la inyección letal. Sus abogados habían solicitado que fuera ejecutada por un pelotón de fusilamiento, pero Tennessee no contempla esa opción para su caso.
En una rueda de prensa el miércoles por la noche, los periodistas que presenciaron el fallido procedimiento describieron los ronquidos y las quejas de dolor de Pike, así como sus frecuentes patadas, que llegaban a tirar las sábanas que la cubrían. En ocasiones, la cortina estaba cerrada y los periodistas solo podían oír los sonidos, indicó además NBC.
La autoridad de las prisiones del estado mantuvo que se siguió el protocolo establecido por la ley.
Esto diijo la madre de la víctima
Por su parte, May Martínez, la madre de Collen Slemmer, la joven asesinada por Pike, lamentó la fallida ejecución. "Fue un desastre", afirmó en entrevista telefónica con NBC.
Señaló además que Pike "no mostró ningún remordimiento por lo que le pasó a Colleen" y se quejó de la manera en que se le comunicó lo ocurrido con la ejecución.
"No dijeron nada y de repente nos pidieron que nos fuéramos, y nos fuimos. No supimos nada hasta que llegamos a la oficina y vimos al comisionado (de Corrección) y él nos dijo que no había funcionado", recordó.
Tras lo ocurrido, el gobernador del estado, el republicano Bill Lee, detuvo las ejecuciones previstas para este año y pidió una investigación.
ABF