El Congreso de Argentina aprobó este viernes 27 de febrero la reforma laboral propuesta por el gobierno del presidente Javier Milei, que implica drásticos cambios en las condiciones de trabajo y acaba con décadas de conquistas de los trabajadores.
El Senado argentino aprobó el proyecto de reforma laboral por 42 votos a favor, 28 en contra y dos abstenciones.
Argentina tendrá reforma laboral
La Ley de modernización laboral, que modifica una normativa de 1976, reduce la base de cálculo de las indemnizaciones en detrimento de los trabajadores, plantea una jornada de hasta 12 horas sin pago de horas extra, limita el derecho a huelga y la actividad sindical, entre otras reformas sustanciales a las condiciones de trabajo.
El 11 de febrero, la reforma laboral pasó por el Senado y se trasladó a la Cámara de Diputados, donde se aprobó con modificaciones, motivo por el que regresó este 27 de febrero a la Cámara Alta para su ratificación final.
El debate contó con apenas una veintena de oradores e inició con la intervención del senador de La Libertad Avanza (LLA, oficialista) Juan Cruz Godoy, quien intentó despejar las dudas en torno a la reforma al asegurar que “continúan los derechos establecidos por la Ley de Contrato de Trabajo”.
Entre los puntos que destacó como positivos, mencionó que continúan existiendo las indemnizaciones, que se facilita el registro de los empleados de manera formal y que el sistema "se agiliza" y se vuelve "más económico".
Cuestionan nuevas medidas
Desde el peronismo fue señalada la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que permitirá a los empleadores realizar aportes mensuales destinados a cubrir eventuales despidos, al asegurar que se trata de un "incentivo a los despidos", según dijo Jorge Capitanich, y una "estatización de la deuda privada" de los empleadores con los trabajadores, según expresó Mariano Recalde, ambos del bloque justicialista.
A la hora de los cierres, el presidente del bloque justicialista, José Mayans, consideró que la limitación al derecho a huelga que plantea la reforma es "abiertamente inconstitucional" y que la ley es un "desastre legislativo".
Patricia Bullrich, ex ministra de Seguridad Nacional y jefa del bloque oficialista, cerró el debate argumentando que el régimen laboral vigente hace que "nadie contrate a nadie" y que "en nombre de los trabajadores, se mandó a la informalidad a miles de trabajadores".
"Esta es la estafa moral que nosotros vamos a intentar corregir con esta ley", aseguró Bullrich.
Protestan contra nueva ley
Con carteles como "no a la esclavitud" y cantando el lema "la patria no se vende", cientos de manifestantes de agrupaciones sociales, gremiales y de izquierda se concentraron desde mediodía ante el Congreso para repudiar la medida cuyo debate se espera maratónico.
"Van a disponer de nuestro tiempo, van a ser vacaciones fragmentadas, lo del banco de horas es un desastre", dijo a la AFP Vanessa Paszkiewicz, de 45 años.
"Si una madre o padre tiene que cumplir con una actividad con sus hijos, ¿piensas que tu empleador va a negociar (las horas) a tu favor?".
Una vez retirados los sindicatos, cuando comenzaron intentos de disturbios, la jornada finalizó con un saldo de 122 manifestantes heridos y cuatro detenidos, según aseguró el organismo de derechos humanos Comisión por la Memoria.
MD