El Congreso de Nicaragua, controlado por el gobierno, votará a principios de agosto, una reforma para impedir que partidos opositores compitan en elecciones, a pedido del presidente Daniel Ortega, informó el jefe del Legislativo, Gustavo Porras, en una entrevista.
Los diputados y la autoridad electoral definirán los "elementos para no dejar ni un resquicio" y que no haya manipulación.
"Pueda meter la manipulación terrible de los imperios y de sus lacayos" en los comicios, dijo Porras, al referirse a los opositores.
Precisó que "en la primera semana de agosto" se someterá "a votación las reformas".
Descarta elecciones con rivales políticos
Las discusiones entre la Asamblea Nacional y el Consejo Supremo Electoral (CSE) ya comenzaron.
"Somos los nicaragüenses los que decidimos cuándo y cómo serán nuestras elecciones", declaró Porras a medios afines al gobierno, y detalló que la iniciativa del mandatario se transformará en "leyes".
Ortega, en el poder desde hace casi dos décadas, descartó el domingo pasado realizar comicios en los que compitan sus adversarios, a los que acusó de "vendepatrias" al servicio de Estados Unidos.
El exguerrillero de 80 años adelantó que serán aprobadas leyes que "les pongan un muro, un bloque a los golpistas", de forma que "que por mucha plata que les den los yanquis, no podrán llegar al poder".
"Esto es lo que nunca va a volver, a eso se refería el comandante Daniel, no va a volver a haber elecciones en manos de los imperialistas para tratar de avasallar y de imponer el poder sobre el pueblo", remarcó Porras.
ABF