El Ejército mexicano convirtió un campo de golf ubicado entre las localidades de Caraballeda y Tanahuarena, en el estado venezolano de La Guaira, en su base de operaciones para coordinar las labores de ayuda humanitaria tras los dos terremotos que devastaron la región. Desde ese punto, los elementos desplegados salen diariamente hacia las zonas colapsadas para participar en tareas de búsqueda, rescate y atención médica.
Durante un recorrido por el campamento militar, el general Alejandro Gómez explicó que el contingente mexicano llegó a Venezuela un día después de los sismos, por instrucción del Gobierno de México, y desde entonces ha trabajado de manera ininterrumpida en apoyo de las autoridades locales.
Dos terremotos en menos de un minuto complicaron la emergencia
El mando militar señaló que, aunque cada desastre presenta condiciones distintas, la emergencia en Venezuela tiene características poco comunes debido a que los dos sismos, de magnitudes 7.2 y 7.5, ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia.
Según explicó, esa combinación provocó que inmuebles que resistieron el primer movimiento terminaran colapsando tras el segundo, incrementando considerablemente los daños en la zona de Caraballeda, considerada el punto con mayor nivel de afectación.
A ello se sumó la lluvia registrada durante la madrugada, que complicó el acceso de los equipos de rescate y elevó el riesgo de nuevos derrumbes en estructuras debilitadas por los movimientos telúricos.
Familiares buscan ayuda directa del Ejército para localizar a sus seres queridos
Mientras continúan los recorridos entre edificios destruidos, familiares de personas desaparecidas se acercan directamente al campamento mexicano para solicitar apoyo.
Uno de los casos fue el de un hombre que pidió herramientas para perforar una losa de concreto donde aseguraba que permanecían atrapados integrantes de su familia. Los militares acudieron al lugar para iniciar las maniobras.
En otro punto de Caraballeda, una mujer mostró a los elementos fotografías y la ubicación donde presuntamente permanecía atrapada su cuñada, identificada como Ibis Guevara, quien vivía en un conjunto habitacional que quedó completamente destruido.
Tras recibir la información, el equipo mexicano se trasladó al inmueble y comenzó las labores de recuperación. Durante los trabajos localizaron dos teléfonos celulares pertenecientes a la víctima y continuaban las maniobras para extraer el cuerpo.
Además de rescatar víctimas, brindan consultas médicas a la población
Las labores del contingente mexicano no se limitan a la búsqueda entre los escombros. Los 250 elementos del Ejército y la Guardia Nacional también instalaron un módulo de atención médica para atender a personas lesionadas o con problemas de salud derivados de la emergencia.
En las carpas, identificadas con la bandera de México, médicos militares revisan a niños, adultos y adultos mayores que acuden en busca de atención, medicamentos o valoración médica.
Con el paso de los días, el campamento mexicano se ha convertido en uno de los principales puntos de apoyo para los habitantes de La Guaira, quienes llegan tanto para solicitar ayuda en la localización de familiares como para recibir asistencia humanitaria mientras continúan las labores de rescate en la zona devastada.
Puedes ver la pieza aquí abajo:
???????????? Un campo de golf en La Guaira fue convertido en base de operaciones del Ejército Mexicano para las labores de rescate; desde ahí parten los equipos que han logrado rescatar con vida a dos personas.
— Milenio (@Milenio) July 1, 2026
????#MILENIO22h con @AlexDominguezB pic.twitter.com/xZ8kpLgR98