En esta primera vuelta de elecciones, llevadas a cabo el domingo 12 de abril, Keiko Fujimori participa para la presidencia del periodo de 2026-2031.
La candidata lideró las últimas encuestas a una semana de una primera vuelta con un récord de 35 candidatos, que competía con Carlos Álvarez y Rafael López Aliaga.
Además, fue candidata presidencial en 2011, 2016 y 2021 y logró acceder a la segunda vuelta en todas ellas, aunque fue derrotada en cada instancia.
En MILENIO te contamos quién es Keiko Fujimori y cuál ha sido su trayectoria política en Perú.
Dinastía Fujimori
Keiko Fujimori, la otrora combativa fundadora del partido de derecha populista Fuerza Popular, mostró un tono más moderado que en sus anteriores campañas.
Administradora formada en Estados Unidos, madre de dos hijas y divorciada, ha forjado por dos décadas una dinastía en nombre de su padre fallecido, el ex presidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000).
Figura central de la política peruana, Alberto Fujimori gobernó en tiempos convulsos. Derrotó a los insurgentes del grupo maoísta Sendero Luminoso y los guevaristas del MRTA, controló una hiperinflación, pero también fue condenado por corrupción y crímenes de lesa humanidad.
Por décadas, Keiko no ha podido desprenderse de las luces y sombras de su apellido, que le asegura contactos y un electorado sólido.
"Lo extraño", dijo en una entrevista con la AFP en abril.
"Pero en todos los sitios a donde voy (las personas) me lo recuerdan y me cuentan anécdotas", agregó.
Sin embargo, también genera un profundo rechazo que le cerró las puertas del palacio de gobierno tres veces consecutivas. Millones de peruanos se niegan a votar por algún miembro de este clan de orígenes japoneses.
"En los últimos 25 años nos han gobernado gobiernos antifujimoristas", dice. Excepto el de Alan García (2006-2011)
todos "se dedicaron a insultar, a generar odio y división de los peruanos", sostiene.
Sus críticos le atribuyen gran parte de la inestabilidad política de Perú, dada la fuerte influencia de su partido Fuerza Popular, hábil en tejer alianzas políticas, en el poderoso Congreso.
Esta es su primera elección sin su padre, fallecido en 2024, y con la ola de criminalidad que golpea al país, principal preocupación de los peruanos, ha apostado por su legado bajo la palabra "orden".
Keiko asegura que los peruanos quieren un Fujimori. "Acá estoy", afirma. "La izquierda lleva a la pobreza y al caos", dice de su adversario.
"Con la fuerza que tuvo mi padre para derrotar a Sendero Luminoso y al MRTA vamos a acabar con los delincuentes", dijo hace poco en un mitin.
Aunque condenado por violaciones de derechos humanos y corrupción, su padre es considerado artífice de la derrota del maoísta Sendero Luminoso, la guerrilla más cruenta de las Américas y cuyos métodos fueron comparados con los Jemeres Rojos de Camboya.
"Mano dura" contra el crimen
La candidata, de 50 años, se presentó como la opción segura para derrotar a las bandas de extorsionadores y sicarios al apelar al recuerdo de su padre, una figura que polariza al país.
"Nuestro país necesita orden. Y eso ya lo hemos logrado" en los años 1990, dijo Keiko Fujimori durante un reciente debate televisado.
Promete "mano dura" contra el crimen y retirar a Perú de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para implementar "jueces sin rostro" (encapuchados) que juzguen criminales.
Significado de "Hija Bendita"
En su círculo íntimo la definen como "perseverante, tenaz, disciplinada".
"Cada golpe que ha recibido en la vida no la ha quebrado, la ha fortalecido aún más de lo que cualquiera podría imaginar", dijo a la AFP Miki Torres, su candidato a vicepresidente.
Percibida como una política beligerante, ha buscado ablandar su imagen y mostrarse conciliadora.
"A lo largo de mi carrera política he cometido errores, de ellos aprendí; pero me levanté además con mucha más fuerza", dijo el pasado domingo en un debate presidencial.
Keiko, que en japonés significa "hija bendita" o "afortunada", es conocida popularmente como "la china", un apelativo que le pusieron en el colegio por sus ojos rasgados.
Esta madre de dos chicas de 18 y 16 años, divorciada de un estadunidense, dijo en una entrevista biográfica que "aprender a ser mamá es más difícil que ser candidata presidencial".
¿La recordarán más que a su padre? "Tengo la valla alta y espero superarla", dijo a la AFP.
Política desde la juventud
En 1994, se convirtió en la "primera dama" más joven en la historia de América, con tan solo 19 años, tras el divorcio de sus padres, un cargo que ejerció hasta noviembre de 2000, cuando su padre renunció a la Presidencia por fax desde Japón en medio de un gigantesco escándalo de corrupción.
Luego de residir durante varios años en Estados Unidos, regresó a Perú en 2005 y al año siguiente fue elegida congresista con la mayor votación para el Congreso.
Años después, durante el Gobierno de Kuczynski, se enfrentó con su hermano Kenji, al oponerse al acercamiento de este con el entonces gobernante para buscar un indulto para su padre, quien cumplía 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad, tras haber sido extraditado desde Chile en 2007.
En un Perú que cambia de liderazgos a ritmo febril, con ocho presidentes desde 2016, Keiko Fujimori no tiene que hacer mayor esfuerzo por proyectarse en campaña electoral. Su apellido es conocido en todos los rincones del país andino.
"Es una 'marca' que está bien posicionada, te guste o no", dice el politólogo Jorge Aragón. Y puede que su cuarta tentativa sea "la vencida", estima.
Administradora graduada en Estados Unidos, se presenta como una profesional de la política. Ha sido parlamentaria y jefa de su partido Fuerza Popular.
Keiko Fujimori conoce bien la derrota: disputó y perdió tres veces la elección presidencial en Perú. Pero ahora, a sus 51 años, la hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori, alcanzó por fin la cima del poder.
Casi año y medio en cárcel
La candidata derechista pasó más de un año en prisión preventiva, investigada por presunto lavado de activos por el escándalo de corrupción Odebrecht.
En medio de las investigaciones por presunto lavado de dinero en sus campañas electorales, pasó en prisión preventiva casi año y medio, entre 2018 e inicios de 2020.
Tras perder las elecciones de 2021 frente a Castillo, Fujimori denunció un fraude, del que no presentó pruebas contundentes y que ningún organismo de observación electoral internacional avaló.
El 13 de enero de 2025, un tribunal dejó sin efecto el juicio contra ella por la presunta financiación irregular de sus campañas electorales y en enero pasado la Corte Superior Nacional de Justicia ordenó el archivo definitivo del juicio.
-Con información de EFE.
LJ