Un hombre de 44 años perdió la vida por un balazo que recibió en la cabeza, presuntamente disparado por su propio padre, quien fue arrestado por la policía de Miami-Dade.
El progenitor de la víctima fue detenido como principal sospechoso del ataque, que según la investigación preliminar fue detonado por una discusión familiar dentro del domicilio.
Los agentes del orden respondieron a un pedido de auxilio por disparos dentro del bloque 9500 de West Lake Drive. Al llegar encontraron a Markian Tyndale malherido en el piso; pese a su estado, fue la víctima quien realizó la llamada.
El hombre baleado fue llevado al Hospital Aventura de Florida, pero fue declarado muerto horas más tarde ese mismo miércoles 21 de febrero.
Michael Tyndale, padre del ahora fallecido, fue arrestado luego de ser identificado por su esposa como el responsable de la muerte del hijo de ambos.
El detenido fue presentado en el Centro Correccional Turner Guilford, y sobre él pesan cargos por homicidio a mano armada en segundo grado, sin derecho a fianza, de acuerdo al reporte policial citado por NBC Miami.
La policía inició una carpeta de investigación para determinar el motivo del asesinato y establecer responsabilidades, pero la primera hipótesis apunta a que el joven comenzó a discutir con su padre, luego se fue a la cocina pero el tirador lo siguió con una pistola en la mano.
Un disparo en la cabeza (no queda claro si fue por la espalda) fue suficiente para hacer caer a la víctima, pero no para matarle. "Mi padre acaba de dispararme", dijo a la operadora, según el reporte de 7News Miami.
Esta versión de los hechos fue facilitada a los investigadores por la madre del hoy occiso, quien presenció el altercado y fue presentada para declarar.
SNGZ