Tras la reciente intervención de Estados Unidos en Venezuela, que tuvo como objetivo la captura del ahora presidente depuesto Nicolás Maduro, las declaraciones de Donald Trump respecto a que tomará el control de Groenlandia han aumentado la preocupación en la inmensa isla, rica en recursos mineros.
El 13 de enero, a unas cuantas horas de que los ministros de Exteriores de Dinamarca y Groenlandia fueran recibidos en la Casa Blanca por el vicepresidente estadunidense, JD Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio, el primer ministro de Groenlandia advirtió que, si tienen que elegir, los groenlandeses seguirán del lado de Dinamarca antes de pasar a formar parte de Estados Unidos.
Groenlandia se mantiene firme: ¿qué ocurre?
"Nos enfrentamos a una crisis geopolítica. Si tenemos que elegir entre Estados Unidos y Dinamarca aquí y ahora, elegimos a Dinamarca", declaró Jens-Frederik Nielsen en una rueda de prensa en Copenhague junto a su homóloga danesa, Mette Frederiksen.
Junto a él, Frederiksen señaló que no había sido sencillo resistir lo que describió como "una presión totalmente inaceptable” por parte de su “aliado más cercano".
"Hay muchas indicaciones de que lo más difícil está por venir", declaró.
En MILENIO te explicamos qué es lo que está pasando, así como datos clave sobre la isla.
Las amenazas de Trump respecto a Groenlandia
Al igual que Donald Trump argumentó que fue necesario realizar una operación especial en Caracas, Venezuela, para detener a Nicolás Maduro —al que acusan de conspiración por narcoterrorismo—, el político republicano ha justificado su intención de hacerse del control de Groenlandia.
Fue el pasado 11 de enero cuando Trump declaró ante reporteros que, si Washington no da este paso, Rusia y China se convertirán en las potencias hegemónicas en el Ártico.
“No dejaré que eso pase. Podemos llegar a un acuerdo, pero de una manera u otra, tomaremos a Groenlandia”, declaró.
Y es que, de acuerdo al magnate, controlar ese territorio autónomo de Dinamarca, rico en minerales, es crucial para la seguridad nacional de Estados Unidos, dado el aumento de la actividad militar rusa y china en la región.
Groenlandia ha sido una zona de gran importancia estratégica para Estados Unidos durante décadas, especialmente por su ubicación clave en el Ártico.
Ya mantiene una base militar allí —operó unas diez más durante la Guerra Fría— y según la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), "los daneses no tendrían ningún problema" si Estados Unidos estableciera "una presencia mayor que la actual".
¿Quién gobierna Groenlandia?
Groenlandia no es un país independiente, sino un territorio autónomo dentro del Reino de Dinamarca, con amplias competencias en asuntos internos pero sin control total sobre su política exterior y defensa.
Su sistema de gobierno combina instituciones propias con la autoridad final de Copenhague en temas clave, lo que la convierte en una pieza importante dentro del tablero geopolítico internacional.
La figura de máxima autoridad en Groenlandia es el primer ministro, cargo que desempeña Jens Frederik Nielsen desde el 7 de abril de 2025.
El joven líder de 34 años estudió Ciencias Sociales en la Universidad de Groenlandia.
EL DATOEl primer ministro de Groenlandia
El cargo tiene su origen en la ley de autonomía de 1979. Esta otorgó una autonomía limitada, con un poder legislativo propio que asumía el control de algunas políticas internas, mientras que el Parlamento de Dinamarca mantenía el control total de las políticas exteriores, la seguridad y los recursos naturales.
¿Cómo es Groenlandia?
Groenlandia es considerada la isla más grande del mundo, ubicada en la zona nororiental de América del Norte, entre los océanos Atlántico y Ártico.
Casi el 80% del territorio está cubierto de hielo, por lo que constituye la segunda reserva de este en el planeta, por detrás de la Antártida. Su capital es Nuuk, la ciudad más poblada de Groenlandia.
Esta vasta isla ártica, con una población de 57 mil habitantes, posee importantes recursos minerales, la mayoría de los cuales permanecen sin explotar, y se considera un lugar estratégico.
Desde 1951, un acuerdo de defensa, actualizado en 2004, ha otorgado a las fuerzas armadas estadunidenses prácticamente plena libertad en territorio groenlandés, con la única condición de que informen previamente a las autoridades.
“Groenlandia no quiere ser propiedad de Estados Unidos”: Nielsen
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y su homólogo, Jens-Frederik Nielsen, mostraron este martes una imagen de unidad antes de la reunión de mañana en Washington en la que se abordará la tensión creada por el interés de Estados Unidos por hacerse con esta isla ártica.
Nielsen reiteró que Groenlandia "no está en venta" y calificó la situación de "muy grave", debido a la "enorme" presión que hay sobre este territorio.
"Groenlandia no quiere ser propiedad de Estados Unidos. Groenlandia no quiere ser gobernada por Estados Unidos. Groenlandia no quiere formar parte de Estados Unidos", enfatizó Nielsen.
"El límite es que no se puede comprar Groenlandia. Estamos juntos en el reino con Dinamarca y siempre seremos parte de la alianza occidental. El futuro de Groenlandia lo decidirán los groenlandeses, tal y como consta en el Estatuto de Autonomía. Con ese mensaje viajamos mañana a Estados Unidos", agregó.
Frederiksen, por su parte, coincidió también en calificar de "muy grave" la situación, y aunque ofreció "diálogo y colaboración" y dijo no buscar conflicto, envió un mensaje claro: "Groenlandia no está en venta".
"No ha sido fácil hacer frente a una presión del todo inaceptable de nuestro aliado más estrecho desde tiempos inmemoriales. Pero muchas cosas apuntan a que lo más difícil está por venir", advirtió.
El posicionamiento de la OTAN sobre Groenlandia
El lunes, la OTAN y Groenlandia anunciaron su intención de cooperar para reforzar la defensa de este vasto territorio con el objetivo de disuadir a Trump.
"Estados Unidos debería, por el contrario, agradecer a Dinamarca, que a lo largo de los años ha sido un aliado muy leal", afirmó el domingo el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, cuyo país es el miembro más reciente de la OTAN.
Dinamarca y el gobierno autónomo de Groenlandia esperan que la reunión sirva para disipar "malentendidos" sobre la defensa y la presencia de China en la región, entre otras cuestiones.
El Gobierno danés recordó recientemente haber invertido cerca de 90 mil millones de coronas, unos 14 mil millones de dólares, para reforzar su presencia militar en el Ártico.
Por su parte, el ministro danés de Defensa, Troels Lund Poulsen, anunció que el próximo lunes se reunirá con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, para hablar de la seguridad en el Ártico.
Mientras tanto, el primer ministro groelandés señaló que la seguridad y defensa de la isla son responsabilidad de la OTAN, un principio que describió como “fundamental e inquebrantable”.
Sin embargo es incierto si este esfuerzo prometido convencerá al presidente estadunidense, quien reconoció la semana pasada que probablemente tendría que elegir entre preservar la integridad de la OTAN o tomar el control de Groenlandia.
Una anexión significaría el fin de la Alianza Atlántica, advirtió la primera ministra danesa a principios de enero.
Con información de AFP y EFE.
RMV.