Guerra de banderas en Ayuntamiento de Barcelona en vísperas de comicios

La tensión entre los independentistas y los partidarios de que Cataluña siga en España estalló con motivo de las fiestas de la Mercè un concejal quiso poner una bandera independentista y otro replicó con la bandera española.

El líder del PP en Barcelona, Alberto Fernández, intenta colocar una bandera española (c), junto a la independentista (d)
Un momento del rifirafe en el balcón del ayuntamiento de Barcelona
El líder del PP en el municipio barcelonés, Alberto Fernández, pugna por poner la bandera española en el balcón del ayuntamiento
Agencias
Barcelona, Nueva York /

La tensión entre los independentistas y los defensores de una Cataluña dentro de España llegó hoy al balcón del Ayuntamiento de Barcelona, que fue escenario de una guerra de banderas a tres días de las elecciones catalanas.

En un acto oficial celebrado con motivo de las fiestas de la Mercè de la capital catalana, la formación secesionista ERC y el conservador Partido Popular (PP), el de Mariano Rajoy, trataron de colocar, respectivamente, la bandera independentista catalana -la llamada "estelada"- y la española.

El altercado comenzó cuando el líder de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, Alfred Bosch, colgó en el balcón la "estelada", animado por los gritos de "independencia" procedentes de los ciudadanos que ocupaban la plaza.

El gesto, considerado un desafío por el PP, fue contestado por su líder en el ayuntamiento barcelonés, Alberto Fernández, quien sacó allí mismo una bandera española, lo que provocó fuertes abucheos entre el público.

Cuando el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, de Barcelona en Comú, intentó evitar que Fernández colocara la bandera, se produjo un pequeño forcejeo entre ambos. Finalmente, tanto la española como la "estelada" fueron retiradas.

El altercado fue presenciado por el jefe del gobierno catalán, Artur Mas, y por la alcaldesa de Barcelona, la ex activista antidesahucios Ada Colau. Ésta lamentó que ERC y PP "utilizaran electoralmente" el balcón del ayuntamiento.

"El balcón del ayuntamiento tiene una función institucional y debe representar la pluralidad de Barcelona y los diferentes grupos municipales con ideas y propuestas diferentes y contradictoras y, por tanto, lamento que se haya querido usar electoralmente el balcón", dijo Colau tras el incidente. "Estamos por la libertad de expresión, pero el balcón del ayuntamiento representa la pluralidad", apuntó.

El domingo, los catalanes están llamados a votar en unas elecciones concebidas por el gobierno regional en clave plebiscitaria. El plan de Artur Mas es iniciar el camino hacia la independencia, siempre que los secesionistas obtengan la mayoría absoluta en el Parlamento catalán.

Artur Mas considera que una mayoría absoluta de 68 diputados en el parlamento regional que salga de estos comicios es suficiente para iniciar un proceso de secesión que finalizaría en un máximo de 18 meses en una declaración unilateral de independencia.

Mas concurre en la lista Junts pel Sí (Juntos por el Sí), que reúne a los nacionalistas conservadores de CDC y los independentistas de izquierda de ERC junto a algunas asociaciones civiles. Según los últimos sondeos, esta formación necesitaría los escaños de la formación de extrema-izquierda CUP, para lograr el objetivo de la mayoría absoluta.

Canciller español opina en NY

Mientras, en Nueva York, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, dijo hoy, respecto a las elecciones en Cataluña, que en sus argumentos contra la independencia de la Comunidad Autónoma no hay "ni el menor tono de amenaza", sino que "si un amigo mío se quiere tirar por el puente intento disuadirle".

"Si se tira yo no lo seguiré, estaré abajo para intentar ayudarle", continuó, y aseguró que, decidan lo que decidan los catalanes en las urnas el 27-S, "el 28 saldrá el sol y tendremos que volver a hablar, tendremos que tender puentes".

"Soy muy de (Salvador) Espriu (literato catalán), mantengamos los puentes del diálogo abiertos y entendámonos sin amenazas", añadió, pero puntualizó: "Lo que no podemos hablar es de intentar reformar el estatuto de la comunidad de vecinos con un señor que lo que dice es que lo que quiere es cargarse el edificio o prenderle fuego".

García-Margallo habló hoy en Nueva York con los periodistas durante un acto con el rey Felipe VI con los funcionarios de las Naciones Unidas, donde mañana comenzará la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible y el 28 de septiembre arrancará el debate de alto nivel de la Asamblea General de la ONU.

El ministro estaba recién llegado de España, donde ayer mantuvo un debate televisado con el líder de ERC, el independentista Oriol Junqueras, a propósito de los inminentes comicios autonómicos, un debate en el que "obviamente ninguna de las dos partes cedió en sus argumentos", resumió.

"En un debate cada hinchada dice que ha ganado el suyo, intentar decir quién ha ganado me parece absurdo y un esfuerzo inútil", añadió y reiteró que la "pregunta clave" es "si los catalanes van a ser más felices dentro de España y de la Unión Europea o van a ser más felices fuera".

García-Margallo pidió a los ciudadanos catalanes "que no cometan un disparate y no voten unas listas que les llevan a un camino a ningún sitio" y que "Cataluña está muy bien donde está, en España y en la Unión Europea".

"He intentado transmitir que el resto de las otras Españas nos preocupamos por lo que pasa en Cataluña es porque tenemos un afecto muy profundo hacia Cataluña y somos muchísimos los que no concebimos una Cataluña fuera de España y una España sin Cataluña", añadió.

Asimismo, aconsejó a aquellos "que no quieren la independencia pero creen que votando Junts pel Sí o la CUP lo que fortalecen es una posición negociadora para otras cosas que se equivocan (...) Cuando hay un riesgo de ruptura matrimonial el intento de tirar de la cuerda lo que hace es entorpecer la solución, no favorecerla", concluyó.

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