La cepa Andes es un patógeno perteneciente a la familia Hantaviridae que se ha identificado como el agente causal del brote iniciado en mayo en el crucero de expedición MV Hondius.
Su peligrosidad extrema, en comparación con otros virus de su misma familia, se fundamenta en su capacidad de transmisión, su alta tasa de letalidad y las limitaciones clínicas para su tratamiento.
¿Qué hace tan peligrosa a la cepa Andes?
A diferencia de los hantavirus presentes en otras partes del mundo que requieren el contacto directo con la orina, heces o saliva de roedores infectados, la cepa Andes es la única documentada científicamente capaz de transmitirse de persona a persona.
El contagio es a través de secreciones respiratorias como saliva, al momento de toser (micro gotitas) orina, heces, de la madre al bebé por medio de la placenta o la leche; pero destacan que es necesario un contacto prologando para contraer el virus.
Esto implica que un individuo infectado puede transmitir el virus durante el periodo de incubación o en las fases iniciales de la enfermedad, incluso antes de presentar síntomas severos.
De acuerdo con Emma Thomson, directora del Centro de Investigación Virológica del MRC y la Universidad de Glasgow, es importante tomar medidas de prevención: "Dado el periodo de incubación de la infección por hantavirus, es posible que sigan apareciendo nuevos casos".
El riesgo en entornos cerrados es mayor, como en espacios confinados como el crucero MV Hondius, el contacto social prolongado y el intercambio de aire en áreas comunes facilitan la propagación del virus sin necesidad de que el reservorio animal (el ratón colilargo) esté presente en el lugar.
Además la cepa Andes es el principal detonante del Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH), una condición médica agresiva que afecta el sistema circulatorio y respiratorio.
Hay que tomar en cuenta dos facetas que resultan cruciales:
- Fase prodrómica: Los primeros 3 a 5 días presentan síntomas inespecíficos como fiebre alta, mialgias (dolor muscular) y cefaleas (dolor de cabeza), lo que suele confundirse con una gripe común.
- Fase cardiopulmonar: Tras el periodo inicial el paciente sufre una caída abrupta de la presión arterial y una acumulación masiva de líquido en los pulmones (edema pulmonar). Esta fase puede derivar en un shock cardiogénico en cuestión de horas.
Tasa de mortalidad con la cepa Andes
Según los reportes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la mortalidad de esta cepa oscila entre 35 por ciento y 50 por ciento de los casos confirmados, lo cual representa un complejo panorama, aunado a que la peligrosidad se ve agravada por la falta de herramientas médicas específicas para combatir la infección activa.
A la fecha, no existe una vacuna aprobada por la FDA o la EMA para uso comercial contra el virus Andes, ni un tratamiento antiviral que haya demostrado eficacia absoluta una vez que ha comenzado la fase crítica.
El manejo de la enfermedad requiere unidades de cuidados intensivos con equipos de ventilación mecánica y, en los casos más graves, ECMO (Oxigenación por Membrana Extracorpórea) para suplir la función del corazón y los pulmones; es importante destacar que la OMS declaró en recientes horas la baja preocupación porque sea tan peligroso como el covid.
KVS