Huelga de transporte en Francia a diez días de la Eurocopa de fútbol

La protesta social contra la reforma laboral se convirtió hoy en una huelga de transportes ilimitada, que puede afectar al desarrollo del campeonato europeo de futbol.

Un pasajero aborda un tren en la estación ferroviaria de Saint-Charles, en Marsella, al sureste de Francia, al inicio de la huelga ferrocarrilera
AFP
París /

La protesta social que enfrenta desde hace tres meses el presidente socialista francés François Hollande se convierte a partir de hoy en una huelga de los transportes ilimitada, con consecuencias imprevisibles a diez días del inicio de la Eurocopa de fútbol.

La compañía de ferrocarriles francesa (SNCF) ya ha sufrido ocho días de huelga desde marzo, y sus sindicatos buscan con esta nueva protesta presionar en las negociaciones sobre el tiempo de trabajo, y de paso apoyar la vasta contestación contra un proyecto de reforma laboral.

Los paros en la SNCF, "transportista oficial" de la competición deportiva, comenzarán hoy a partir de las 19:00 hora local (17:00 hora GMT) pero se anuncian prorrogables y por lo tanto ilimitados. La empresa garantizó hoy seis de cada diez trenes de alta velocidad y cuatro de cada diez en la periferia parisina, así como uno de cada dos regionales y uno de cada tres líneas de largo recorrido que no son de alta velocidad (Intercités).

La SNCF prometió también trenes suplementarios para intentar elevar los niveles de tráfico anunciados, pero de cumplirse sus previsiones, funcionarán por ejemplo solamente el 40 % de los Elipsos, que cubren líneas con España, o uno de cada tres SVI, que enlazan con Italia.

Para intentar suavizar el conflicto con los trabajadores del ferrocarril, el ejecutivo está presionando para que alcancen un acuerdo con la dirección de la SNCF. Al mismo tiempo, el gobierno también anunció un aumento salarial para los profesores, que votan tradicionalmente a la izquierda.

El duelo entre el primer ministro Manuel Valls y el líder del sindicato Central General de Trabajadores (CGT), Philippe Martinez, uno de los sindicatos del país y el principal impulsor de las protestas, no facilita las cosas, indican varios diarios. "Martinez debe salir vencedor y Valls invicto. Un equilibrio difícil de lograr", afirma el diario regional Le Midi libre.

Francia está "atascada", "espera y sufre", agrega el diario La Nouvelle République, que circula en la región centro oeste del país. Según un comunicado de la SNCF, las perturbaciones en los transportes que se vivirán el miércoles serán significativas pero no paralizantes. Circularán el 60% de los Trenes de Alta Velocidad (TGV), y 30% a 40% de los trenes regionales.

En el metro en París, no habrá "perturbaciones de importancia", aseguró el secretario de Transportes, Alain Vidalies. A nivel internacional, la SNCF prevé un tráfico normal en Eurostar y Alleo (Alemania), 75% de los trenes Lyria (Suiza) y Thalys y solo 40% de Ellipsos (España) y una tercera parte de los trenes SVI (Italia).

Esta mañana, la ministra de Trabajo, Myriam El Khomri, afirmó que espera "proposiciones de la CGT" sobre la ley que reforma el código laboral, al mismo tiempo que reiteró la firmeza del gobierno.

Si lo que pide la CGT "es el desmantelamiento del texto y especial el artículo 2" por el que se da prioridad a los acuerdos de empresa frente a los acuerdos sectoriales, "no lograremos un acuerdo", advirtió. El proyecto "no será retirado", insistió hoy François Hollande en el diario regional Sud Ouest.

Sector turístico afectado

Para el ejecutivo, que atraviesa una impopularidad récord, la ley, que se discute en el Parlamento, facilitará la adaptación de las reglas de trabajo a la realidad de la empresa y favorecerá la lucha contra el desempleo endémico (10%). Sus detractores consideran que incrementará por el contrario la precariedad de los asalariados.

La huelga de trenes de hoy se inicia a las 18:00 hora GMT. Luego de ese movimiento social están previstos paros el jueves en el metro parisino y próximamente de los pilotos de Air France.

El lunes, el Comité de Turismo de París y su región se alarmó ante las consecuencias de esos "acontecimientos sociales" para la imagen del país. "Las escenas de enfrentamientos en pleno París, difundidas en el mundo entero, refuerzan el sentimiento de temor e incomprensión de los visitantes en un contexto ya tenso", subrayó el presidente de ese comité, Frédéric Valletoux.

A su juicio, luego de un inicio de año afectado por los atentados de noviembre en París, "todavía hay tiempo para salvar la temporada turística poniendo fin a los bloqueos" antes de la Eurocopa 2016 (10 de junio-10 julio).

Desde marzo la protesta llegó al sector petrolero y para evitar la penuria de combustible, el gobierno ordenó desbloquear depósitos y recurrió a las reservas estratégicas.

Aunque la huelga continuaba hoy en las refinerías de petróleo, la movilización de los industriales y de los poderes públicos permitió una "neta mejoría" del suministro a las estaciones de servicio, según la Unión Francesa de Industrias Petroleras (Ufip).

Aunque esta semana no hay manifestaciones, la huelga de hoy da paso a una compleja batería de paros a la que desde el jueves se sumarán los puertos y los transportes metropolitanos de París, y el viernes los controladores aéreos, con tres jornadas consecutivas no solo en rechazo a la reforma laboral sino también en defensa de sus condiciones.

Gran protesta, el 14 de junio

La gran protesta nacional se reserva para el 14 de junio, un día después de la llegada del texto al Senado, donde será examinado hasta el 24 y se votará el 28 de ese mes, antes de volver a la Asamblea en caso de que se introduzcan allí cambios.

Ante la persistencia de los bloqueos, la patronal llamó hoy a todas las empresas que se vean afectadas por estos a presentar una denuncia, y destacó que en pleno siglo XXI no se pueden aceptar acciones "que impiden a los empleados desplazarse y añaden leña al fuego".

El 57 % de los franceses creen que el Gobierno va a acabar por ceder e introducir modificaciones, según la encuesta más reciente, aunque hay división sobre la pertinencia de suprimir el texto: el 46 % son partidarios de su eliminación y el 53 % abogan por conservarlo.

El debate se extendió hoy al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, presente hoy en París, quien defendió esa reforma al estimar que es "un mínimo de lo que hay que hacer", pero evitó profundizar en este comentario al advertir contra los efectos de una excesiva flexibilidad laboral.

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