Estados Unidos comienza las últimas seis semanas previas a las elecciones intermedias con la votación presencial anticipada. En noviembre, los estadunidenses deberán decidir a los miembros del Congreso, bajo el contexto de una crisis por el costo de vida y la prolongada guerra contra Irán.
Autoridades electorales sostienen que están preparadas y confían en que los comicios serán precisos y seguros. No obstante, el presidente Donald Trump ha continuado con esfuerzos para denigrar ciertos métodos de votación y remodelar la manera en que se llevan a cabo las elecciones en Estados Unidos, mediante recursos judiciales, una amplia campaña federal para dar con votantes sin ciudadanía estadunidense y presión para obligar a funcionarios electorales a compartir datos delicados de los electores.
“Necesitamos detener la agenda de Trump”, dice primer votante
Este viernes 18 de septiembre fue el inicio de la votación anticipada en Virginia. En otros pocos estados —incluyendo Minnesota y Dakota del Sur— los votantes pueden emitir su boleta ausente en persona, normalmente en una oficina electoral local o centro de votación. Está previsto que un voto anticipado más amplio comience en esos y otros estados en las próximas semanas.
En un centro de votación en Fairfax, Virginia, Sanya Singhal, una estudiante universitaria de 18 años, estuvo entre las primeras en votar anticipadamente en persona el viernes por la mañana, llegando mucho antes que el lugar abriera para hacer fila.
“¿Por qué no simplemente divertirse un poco en la vida, ya sabes, tratar de ser la primera votante anticipada?”, preguntó. “De verdad quiero participar en mi democracia”.
En un centro de votación en los suburbios de Richmond, un trabajador electoral hizo sonar una campana cuando el edificio abrió y cerca de una docena de votantes en la fila comenzaron a entrar. Stephen Gura estaba emocionado de ser el primero.
“Esta elección es crítica. Necesitamos detener la agenda de Trump”, dijo Gura, quien añadió que votó por el senador estadunidense Mark Warner, un demócrata, y Shannon Taylor, la candidata demócrata contra el republicano en funciones Rob Wittman en el 1er Distrito Congresional.
Los comicios del 3 de noviembre incluyen votaciones para gobernador y legislaturas estatales en la mayoría de los estados y determinarán si la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos mantienen sus mayorías republicanas. Si los demócratas recuperan el control del Congreso, se alterará el rumbo de los dos últimos años del mandato de Trump, y probablemente dará lugar a investigaciones y otras medidas de control.
Entre aliados y detractores de las políticas presidenciales
En el centro de votación de los suburbios de Richmond, un flujo constante de votantes entraba y salía. William Curry, un jubilado de 74 años que se describió como un conservador independiente con inclinaciones libertarias, votó por el contendiente republicano de Warner, Bert Mizusawa, y por Wittman. Curry dijo que en general aprueba el trabajo que Trump ha hecho, aparte de la guerra con Irán.
“Está metido en un lío del que no puede salir”, señaló Curry sobre el conflicto.
En un día lluvioso en Sioux Falls, Dakota del Sur, Bill Goehring, de 67 años, dijo que votó anticipadamente en la oficina del condado porque viajará más adelante. Votó por una mezcla de demócratas e independientes, y comentó que las “tendencias dictatoriales” de Trump “son malas para Estados Unidos”.
John Thomas, un conservador jubilado de la policía en la oficina de Sioux Falls, dijo que sus mayores preocupaciones eran la seguridad pública y la integridad electoral. Añadió que no quiere ver votos en elecciones federales de inmigrantes que viven en el país sin autorización regular. Se ha comprobado que ese tipo de votación fraudulenta es excepcionalmente inusual.
La agenda migratoria de Trump es “acertada”, dijo el hombre de 77 años.
“No seríamos un país por mucho más tiempo si hubiera seguido igual por otros cuatro años”, aseveró.
Redistribución de distritos: la intención de Trump de controlar elecciones
El inicio de la votación anticipada llega en un momento de profunda inquietud y división entre muchos estadunidenses por cuestiones como el aumento del precio del combustible y los comestibles, la guerra en Irán, los riesgos inminentes de la tecnología de inteligencia artificial y la agresiva campaña migratoria de Trump.
También se produce tras una oleada sin precedentes de redistribución de distritos a mitad de década para la Cámara de Representantes federal, que comenzó cuando Trump instó a la legislatura controlada por los republicanos en Texas a redibujar su mapa congresual para ayudar a su Partido Republicano. California y otros estados siguieron el ejemplo.
Los cambios afectan a millones de personas: las investigaciones muestran que, este otoño, uno de cada diez estadunidenses reside en un distrito congresual distinto al de 2024.
Se espera que esos esfuerzos partidistas continúen de cara a las elecciones de 2028, después de que un fallo histórico de la Corte Suprema de Estados Unidos de este año debilitó las protecciones de la Ley federal del Derecho al Voto contra la redistribución de distritos con carácter discriminatorio por motivos raciales.
A medida que se acercaba el inicio de la votación anticipada, Trump se centró en los esfuerzos para imponer el control federal sobre la administración electoral, aún cuando la Constitución otorga a los estados —y, en algunos casos, al Congreso— la facultad de organizar las elecciones. La Corte Suprema rechazó esta semana el intento del mandatario de restringir las boletas enviadas por correo, pero siguen en marcha varios esfuerzos más de su gobierno para influir en el proceso y rastrear listas estatales en busca de votantes ilegítimos.
El fiscal general demócrata de Virginia advirtió el jueves 17 de septiembre que el gobierno de Trump podría haber violado las leyes del estado después que un denunciante acusó a empleados federales de hacerse pasar por otra persona en herramientas de búsqueda de votantes para dar con aquellos que no poseían la ciudadanía.
Trump lleva años agitando el fantasma del voto generalizado de personas sin la ciudadanía en los comicios en Estados Unidos, y este año no es la excepción. Pero las investigaciones siguen mostrando que el voto de personas sin ciudadanía estadunidense es excepcionalmente inusual.
David Becker, director ejecutivo y fundador del Center for Election Innovation and Research, dijo que no le sorprendería que el Presidente republicano continúe “su campaña de desinformación y su ataque contra los funcionarios electorales”. Pero añadió que cree que “en última instancia el proceso se mantendrá, como lo ha hecho en años anteriores”.
Al menos algunos votantes del viernes se sintieron motivados a votar anticipadamente en parte por las medidas de Trump.
En Minneapolis, Dragan Colakovic, un ingeniero de procesamiento de negocios de 47 años, dijo que no quería esperar hasta el día de las elecciones por temor a ser detenido por elementos de inmigración. Agregó que el aumento de agentes de Trump en Minnesota en una ofensiva migratoria a principios de este año lo aterrorizó. Es un ciudadano estadunidense naturalizado que se mudó de Bosnia en 1997 y vio los horrores de la guerra en la antigua Yugoslavia.
“Esto hizo eco de lo que vi en Bosnia”, dijo sobre los agentes de inmigración fuertemente armados que repetidamente realizaron redadas en su vecindario, que tiene muchos inmigrantes.
“Eran mis vecinos, mis amigos”, dijo, al ser arrestados.
Laura Bland, una votante demócrata de 63 años en el condado Henrico de Virginia, declaró que emitió su boleta anticipadamente para enviar “una señal de que todavía estamos aquí” pese a los esfuerzos de Trump por limitar el voto por correo.
“Independientemente de si votas por un demócrata, un republicano, no se va a detener ni intimidar a la gente para que participe en nuestras elecciones”, dijo Bland, casi hasta las lágrimas.
Sugieren que votantes emitan sus boletas temprano
Defensores del derecho al voto han alentado este año a los votantes a enviar pronto sus boletas por correo, en parte por preocupaciones sobre los cambios realizados recientemente en el funcionamiento del Servicio Postal de Estados Unidos que podrían retrasar la colocación del matasellos en las boletas.
Votar temprano “les da opciones a los electores, reduce las filas el día de los comicios e incluso puede significar resultados más rápidos”, manifestó Hannah Fried, cofundadora y directora ejecutiva del grupo de derechos electorales All Voting Is Local.
El principal funcionario del Servicio Postal de Estados Unidos también alentó a los votantes que emiten boletas por correo a enviarlas una semana antes de la fecha límite.
“Todo se resuelve si la gente vota temprano”, dijo el director general de Correos, David Steiner, en una entrevista.
En una conferencia de prensa el jueves, el secretario de Estado de Minnesota, Steve Simon, instó a la población a no dejarse influir por las historias que pudieran haber visto o leído y que siembran dudas sobre el funcionamiento de los comicios. Señaló que se podrá votar “igual que siempre”.
“Solo quiero reafirmar que las elecciones de Minnesota son fundamentalmente libres, justas, precisas, honestas y seguras”, afirmó.
MD