Este lunes, los Guardianes de la Revolución advirtieron a Estados Unidos que "ya no estarán a salvo en ningún lugar del mundo", en el tercer día de una guerra en la que fue abatido el líder supremo de Irán, Alí Jamenei.
La Fuerza Quds, la unidad de élite de este cuerpo militar encargada de las operaciones exteriores, advirtió en un comunicado difundido por la televisión estatal que no descansará "hasta que el enemigo sea derrotado" y que "ya no estarán a salvo en ningún lugar del mundo, ni siquiera en sus propios hogares".
Ataque a base aérea de EU en Baréin
También este 2 de marzo, fuerzas navales de esa facción del ejército ideológico de la república islámica, "llevaron a cabo un ataque a gran escala utilizando drones y misiles al amanecer contra la base aérea estadounidense situada en la región de Sheikh Isa, en Baréin", según un comunicado citado por la agencia de noticias oficial Irna.
El boletín añade, sin aportar pruebas, que "20 drones y tres misiles alcanzaron sus objetivos" y "destruyeron el principal puesto de mando de la base".
General iraní amenaza con atacar "todos los centros económicos" de Oriente Medio
Un general de los Guardianes de la Revolución advirtió el martes que si siguen los bombardeos de Israel y Estados Unidos contra Irán, "todos los centros económicos" de Oriente Medio serán blanco de represalias.
"Le decimos al enemigo que, si decide atacar nuestros principales centros, nosotros atacaremos todos los centros económicos de la región", afirmó el general Ebrahim Jabari.
"Cerramos el estrecho de Ormuz. Actualmente, el precio del petróleo supera los 80 dólares y pronto alcanzará los 200 dólares", añadió, citado por la agencia de noticias Isna. El barril de Brent superó este martes los 85 dólares por primera vez desde julio de 2024.
Teherán, ciudad fantasma bajo las bombas
La bulliciosa Teherán parece ahora una ciudad fantasma. Los que no pudieron huir permanecen encerrados en sus casas, angustiados por si hay más explosiones, con Israel y Estados Unidos redoblando sus bombardeos contra los edificios vinculados a las autoridades este martes.
"Me da miedo caminar por las calles desiertas, pues las bombas siguen cayendo del cielo", dice Samireh, una enfermera de 33 años.
En la capital iraní, que en general tiene unos 10 millones de habitantes, "hay tan poca gente que parece que aquí no haya vivido nadie nunca", agrega la mujer, que prefiere no decir su apellido.
Por cuarto día consecutivo, Teherán se vio sacudida por fuertes detonaciones, que dejaron tras de sí espesas humaredas grises elevándose hacia el cielo azul, observaron periodistas de AFP.
"Cuando oímos los ruidos de los bombardeos, dependiendo de lo cerca que esté el impacto, sentimos cómo tiemblan las puertas y ventanas", cuenta Saghar, de 31 años.
CHZ