El ministro de Defensa, Israel Katz, afirmó este jueves 23 de abril que Israel está "preparado para reanudar la guerra contra Irán" y afirmó que su país espera luz verde de Estados Unidos para "devolver a Irán a la Edad de Piedra".
Posición de Israel sobre Irán
"Estamos esperando la luz verde de Estados Unidos, primero y principalmente, para completar la eliminación total de la dinastía Jamenei (....) y en consecuencia, devolver a Irán a una época oscura y a la Edad de Piedra con la destrucción de instalaciones críticas de energía y electricidad y el desmantelamiento de su infraestructura económica nacional", declaró Katz en un video difundido por su oficina.
El ataque inicial de Estados Unidos e Israel en la guerra, el 28 de febrero, mató al líder supremo de Irán, Alí Jamenei, cuyo hijo lo sucedió posteriormente, pero aún no apareció en público, lo que genera especulaciones sobre su estado y si sigue con vida.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el martes 21 de abril, una extensión indefinida del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, que entró en vigor el 8 de abril, para dar espacio a conversaciones con Teherán.
Los planes para reanudar las negociaciones en Pakistán están en suspenso.
La guerra en Medio Oriente envolvió la región, dejando a miles de fallecidos, principalmente en Irán y el Líbano, y continúa desestabilizando la economía global.
Fin de la tregua entre Israel y Líbano
La tregua entre Israel y Líbano llegó a su fin luego de que las negociaciones en Washington no lograrán llegar a un acuerdo para extender el alto al fuego.
Las conversaciones mediadas por Estados Unidos no alcanzaron un consenso, lo que provocó que el acuerdo temporal se venciera sin renovación, en medio de acusaciones cruzadas y tensiones persistentes en la región.
Este fracaso del diálogo ocurrió pese a los intentos de la delegación libanesa por extender el cese de hostilidades y frenar las operaciones militares en el sur del país.
Según el reporte, la falta de acuerdo deja en incertidumbre la continuidad de la calma relativa en la zona, mientras se reactivan los riesgos de nuevos enfrentamientos entre Israel y Hezbolá.
LGG