Agustín Muñoz, un joven de 18 años, se suicidó tras ser acusado falsamente de abuso sexual en Bariloche, Argentina.
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Durante una marcha, una amiga de Agustín Muñoz señaló a activistas feministas que él había abusado de ella, lo que hizo eco durante el evento y poco después el joven recibió comentarios en su contra.
Tiempo después, la supuesta víctima publicó en su cuenta de Instagram que se había tratado de una broma y que lo hizo luego de que tuvieran una discusión.
"Gritaron el nombre de mi hijo en plena marcha... él estaba marchando con todos como siempre", comentó su madre en una publicación en donde demuestra que la chica había mentido.
"Deberían hacer públicas las disculpas de todas las personas que lo destruyeron, la piba hoy camina libremente porque nadie va a señalarla, en cambio mi hijo está tirado en una cama destrozado, esta piba se burló de todos nosotros", agregó.
El 22 de diciembre, días después de que su madre contara en redes sociales los ataques en contra de su hijo, Agustín Muñoz se suicidó.
"Él se quitó la vida hace unas semanas", expresó su madre en respuesta a algunos comentarios de Facebook.
Denunció la falta de acompañamiento que hay de algunos adultos hacia sus hijos en temas relacionados con la forma de apoyarlos.
"Mi hijo fue una víctima de toda esa desidia social que tenemos, esa desidia como ciudadanos, como adultos, acá estamos acompañados de jóvenes que piden en silencio, desde su compañía que se termine esta persecución", explicó.
La madre del joven dijo que la persecución a Annie, la chica que hizo la broma, debe de parar porque la joven está sufriendo al igual que sus padres y agregó que su hijo ya la había perdonado.
bgpa