Mary Moriarty, fiscal del condado de Minnesota, declaró que su oficina está investigando 17 casos, incluido uno en el que Gregory Bovino, ex jefe de los operativos migratorios en Estados Unidos, lanzó una bomba de humo contra manifestantes, el 21 de enero.
Otro presunto incidente, el 7 de enero, involucra a agentes federales que hicieron una detención frente a una escuela secundaria y usaron irritantes químicos, mientras los estudiantes y el personal estaban en la zona.
¿Qué se sabe de los supuestos casos?
Se tienen antecedentes de que en la ciudad de Chicago, los agentes federales usaron con frecuencia irritantes químicos como forma de controlar a las multitudes en barrios residenciales, afectando a los asistentes, incluyendo niños.
En su momento, un juez le ordenó a Bovino usar una cámara corporal y comparecer diariamente ante el tribunal para responder preguntas sobre la represión. La mencionada orden fue revocada antes de su primera comparecencia obligatoria.
En varias oportunidades, y por los videos que plasmaban los mismos ciudadanos durante las redadas masivas contra los migrantes, los agentes adoptaron una postura enérgica para acorralar a los manifestantes en Minneapolis-Saint Paul, y arrestaron a muchas personas que hacían sonar silbatos y grababan los arrestos.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), que supervisa la aplicación de las leyes de inmigración, respondió en una declaración que dicha aplicación es una responsabilidad federal y que los estados no pueden procesar a los funcionarios federales.
Gregory Bovino abandona Minnesota tras muerte de dos estadunidenses
El 27 de enero, el antiguo comandante general de la Patrulla Fronteriza a cargo de las operaciones del ICE, y una de las caras de la represión contra la inmigración, salió de Minnesota, tras las críticas desatadas por la muerte de dos estadunidenses —Renee Good y Alex Pretti— a manos de estos agentes federales.
Su marcha se pridujo poco después de que el propio Trump anunciara, a través de su cuenta en Truth Social, que decidió enviar a su 'zar' de la frontera, Tom Homan, un veterano agente de inmigración, a Mineápolis para dirigir el despliegue.
La decisión de retirarlo de la ciudad se produjo dos días después de que hiciera la afirmación infundada de que el hombre que fue asesinado a tiros por agentes federales planeaba "masacrar" a agentes del orden, explica el Times.
Con información de Israel George
MD