La basílica de la Sagrada Familia en Barcelona completó este viernes la torre de Jesús, elevando la iglesia a su altura máxima prevista de 172,5 metros.
La maniobra consistió en colocar la gran cruz de 17 metros de altura y 13,5 de ancho sobre la torre central, utilizando una enorme grúa amarilla y con la asistencia de trabajadores suspendidos por arneses. Cientos de turistas y vecinos pudieron seguir la operación desde los alrededores del templo, uno de los más visitados de España.
Con esta finalización, la Sagrada Familia se convierte oficialmente en la iglesia más alta del mundo, superando al templo de Ulm, en Alemania.
La torre central queda apenas por debajo de la altura de la montaña de Montjuic, siguiendo las indicaciones del arquitecto Antoni Gaudí, quien no quiso que la basílica superara la altura de lo que consideraba la obra de Dios.
La cruz, fabricada en Alemania y transportada en catorce megapiezas, fue preensamblada en plataformas situadas a 54 metros de altura sobre la nave central. Cada brazo horizontal pesa alrededor de doce toneladas y está recubierto de vidrio y cerámica blanca esmaltada, buscando un efecto similar al cristal, como había proyectado Gaudí. Los ventanales en los extremos permitirán contemplar la ciudad desde la cima.
La culminación de la torre de Jesús representa un paso decisivo en la construcción de la Sagrada Familia, que comenzó en 1882. Actualmente, aún restan trabajos de anclaje de la cruz y la construcción de la tercera y última fachada, la de la Gloria. Esta fase enfrenta desafíos, como la planificación de accesos y la escalinata principal, que requieren la reubicación de algunos edificios y la mediación del Ayuntamiento para garantizar soluciones habitacionales a los vecinos.
A pesar de los retrasos provocados por la pandemia y otros contratiempos, los responsables del templo estiman que las obras principales podrían concluirse en alrededor de una década.
La Sagrada Familia sigue siendo un referente del modernismo español y uno de los monumentos más visitados de España, con 4,8 millones de entradas vendidas en 2024.
La bendición de la torre está prevista para el 10 de junio, coincidiendo con el centenario de la muerte de Gaudí, y se espera la presencia del papa León XIV, aunque aún no ha confirmado su asistencia.
Con información de AFP y EFE / JCM