Con abundante iconografía de Fidel Castro como telón de fondo, casi 10 millones de cubanos están llamados a una ronda de consultas para opinar sobre su nueva Constitución a partir de este lunes, cuando el fallecido líder cumpliría 92 años.
El oficialismo asegura que la nueva Constitución es "mucho más avanzada" que la de 1976, modificada en 1992 y en 2002, y que se corresponde con "nuestra realidad, el futuro previsible y las demás medidas que han sido aprobadas en los últimos años".
Los temas económicos, entre ellos la legalización de empresas privadas, eliminada desde hace medio siglo en Cuba, parecen ser los asuntos que más interesan a los isleños.
El organizador de estos intercambios, el Partido Comunista, llamó a los isleños a enfrentar este proceso “sin atrincheramientos que desconozcan los porqués (de las modificaciones) o invaliden” su esencia, en tanto el exilio y la oposición interna consideran el debate como “puro teatro”.
Esta prevista la realización de 135 mil asambleas en todo el país hasta el 15 de noviembre y “cada una de las propuestas de modificaciones serán recogidas” con nombres y apellidos, dijo la doctora en Ciencias, Marcela González, miembro de la comisión nacional de procesamiento de opiniones.
Entre los cambios económicos más significativos figuran: Legalizar el pequeño y mediano empresariado privado, así como las cooperativas, el libre mercado y la inversión extranjera directa o en asociación con el Estado.
Las modificaciones reafirman que la empresa estatal es “sujeto principal de la economía”, pero la futura Constitución dejaría las puertas abiertas a una mayor participación de entidades privadas y cooperativas en la vida nacional.
Partidarios de los cambios están a favor incluso de que capital privado nacional llegue “a asociarse a empresas estatales”, como argumentó en el parlamento el Secretario del Consejo de Estado, Homero Acosta.
Otros cubanos buscan que la nueva Ley de Leyes establezca “de modo inequívoco los principios fundamentales de la revolución socialista para evitar que futuras interpretaciones de formulaciones constitucionales laxas terminen alejándose de estos”, mediante el desarrollo del empresariado no estatal.
Hay sectores de poder temerosos de que los privados se transformen con el tiempo en factor de cambio hacia “una economía de mercado y consumo sin control”.
Entre las novedades figura además la creación de las figuras de Presidente de la República y Primer Ministro, al tiempo que el Presidente del Consejo de Estado sería también titular de la Asamblea Nacional (parlamento).
Esas tres responsabilidades la despeñaron primero el extinto Fidel Castro –hoy cumpliría 92 años-, después su hermano Raúl y Miguel Díaz-Canel desde hace cuatro meses.
Asimismo se admitirá el matrimonio gay; será reconocida la “ciudadanía efectiva”, que sustituirá la no admisión de doble ciudadanía, vigente todavía. También esta propuesta la eliminación del “comunismo” como paradigma de la sociedad cubana, aunque el único partido político permitido como “fuerza superior” de la sociedad seguirá siendo el Comunista.
“La dicotomía entre partidarios y contrarios de las modificaciones, sobre todo en la economía, sugieren por qué se necesitó tanto tiempo para dar a conocer los cambios”, dicen expertos. Hace cinco años, el entonces presidente Raúl Castro inició la defensa de esas transformaciones en liderazgo de la nación, y en ese tiempo el asunto se mantuvo en reserva, aunque estuviera llamado a marcar el camino de quienes dirigirán el país cuando los fundadores del socialismo a la cubana dejen de decidir por ley natural.
Tras concluir discusión pública, que por primera vez también incluye a cubanos residentes en el exterior, el proyecto modificado volverá a debate en el parlamento e irá a referendo en 2019.
jamj