Los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) urgieron al gobierno a disolver los grupos paramilitares y “detener la represión” de las protestas cívicas, en una reunión con una misión del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
En el encuentro participaron los obispos Silvio Báez, de Managua; Abelardo Matta, de Estelí (norte), y Jorge Solórzano, de Granada (sur), y por la ONU un equipo a cargo de Marlene Alejos.
“Les planteamos que es urgente detener la represión. No más personas muertas por antimotines ni paramilitares”, dijo monseñor Báez al señalar que el conflicto ha dejado 285 víctimas en poco más de dos meses, según organismos humanitarios independientes.
También explicaron que la grave crisis “no surgió de la noche a la mañana”, sino que “es resultado de años de sometimiento por miedo, violación a los derechos humanos, destrucción de las instituciones democráticas y fraudes electorales” por parte del presidente Daniel Ortega, en el poder desde 2007.
Mientras, la vicepresidenta y primera dama Rosario Murillo calificó de “delincuentes” a los manifestantes que protestan contra su gobierno y abogó por “la protección divina, la justicia, la reconciliación y el reencuentro de las familias para trabajar por la paz y el bien común”.
Y al menos 50 ciudades de América y Europa confirmaron su participación en una “vigilia mundial” en apoyo a las protestas en Nicaragua, mañana. La vigilia fue organizada a través de las redes sociales por la Red Latinoamericana Jóvenes por la Democracia.
Iglesia urge a “detener la represión” en Nicaragua
En el encuentro participaron los obispos Silvio Báez, de Managua; Abelardo Matta, de Estelí (norte), y Jorge Solórzano, de Granada (sur), y por la ONU un equipo a cargo de Marlene Alejos.
Managua /
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