Bukele decreta en El Salvador "día de la oración" ante llegada de 'Iota'

El acto colectivo, que será de forma voluntaria, será también para todas las personas que han fallecido por la pandemia de covid-19.

El presidente Nayib Bukele ha estado activo en Twitter debido a la actividad del ciclón 'Iota'. (AFP)

AFP y AP

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, decretó un Día Nacional de Oración para la jornada de este martes, ante la amenaza de Iota, que llegará el miércoles al país como depresión tropical.

"Ante la amenaza de la tormenta Iota, sumada a las otras amenazas que existen en el mundo y en nuestro país, he decidido decretar este día, martes 17 de noviembre, como Día Nacional de la Oración", informó el gobernante en Twitter.

Bukele mostró el texto del decreto en el que consigna que la jornada de oración es "para pedir protección" para el país y la "humanidad entera" ante la pandemia del covid-19 y los fenómenos meteorológicos que afectan a la región centroamericana. La "oración colectiva", según el mandatario, "será voluntaria y será realizada por todos los creyentes que así deseen hacerlo" a las 19:00 horas.

'Iota' deja dos muertos en Nicaragua

Iota se degradó el martes a tormenta tropical tras tocar tierra la víspera como un poderoso huracán y azotar con fuerza una vasta zona del norte y Caribe de Nicaragua, donde provocó inundaciones y destruyó un número no determinado de viviendas, mientras avanzaba rumbo a Honduras por la misma zona que dos semanas atrás dañó el huracán ETA.

Los efectos de Iota se extendían por varias zonas de Centroamérica y se espera que más tarde el ojo pase sobre Honduras y aunque se degradó, el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos estima que al menos hasta el jueves existen riesgos de provocar inundaciones “catastróficas” y deslaves.

La vicepresidenta y primera dama de Nicaragua, Rosario Murillo, informó el martes que dos hermanos, una niña de 8 y un niño de 11 años, se ahogaron en la comunidad nicaragüense de La Piñuela cuando intentaron cruzar el río Solera.

Hasta ahora, sin embargo, no se sabe la magnitud de los daños debido a que las zonas afectadas se quedaron sin electricidad, teléfono o servicio de internet, además de que los fuertes vientos dificultaban la comunicación por radio.

dmr

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