León XIV reúne a 1.2 millones de fieles en Madrid; pide acabar con el egoísmo

Ante una multitud en la Plaza de Cibeles y con la presencia de los reyes Felipe VI y Letizia, el Pontífice llamó a los católicos a no tener "una fe cómoda" y a no despreciar al prójimo.

León XIV arremete contra la "fe cómoda" y el egoísmo. | Foto: AFP
Agencia AFP, y José Antonio López
España /

Más de 1,2 millones de personas asisten este domingo a la misa celebrada por el papa León XIV en pleno centro de Madrid, en el segundo día de su visita a España, anunciaron los organizadores.

El rey Felipe VI y la reina Letizia, que recibieron al papa el sábado a su llegada a la capital española, asisten a la ceremonia en la emblemática plaza de Cibeles, donde suelen reunirse los aficionados del Real Madrid para celebrar los títulos del club.

Te recomendamos
El papa León XIV llega a Madrid para lanzar un mensaje clave a la sociedad

León XIV exhorta a salir del egoísmo y no despreciar al hermano en la misa de Madrid

El papa León XIV señaló en su mensaje dirigido a España, durante la homilía en la Misa del Corpus Christi en la madrileña Plaza de Cibeles, que “nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano” y pidió también no caer en “una fe cómoda y privada”.

“He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe de la que beber también hoy. Una escuela que nos enseña a arrodillarnos ante Dios y ante el prójimo, porque nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano”, expresó en la misa que reunió poco más de un millón de personas.

Una escuela que enseña, dijo, “la gratitud del amor” para romper “las cadenas del egoísmo” y que llama a comprometerse en la construcción del bien común. “También nosotros estamos llamados a estar presentes en las situaciones y en los desafíos de la sociedad, a no huir, a comprometernos personalmente en la construcción del bien común”.

Hizo un llamado a salir de una “fe cómoda y privada” y a convertirse en “constructores de un mundo nuevo”. No se trata solo, indicó, de “sacar la custodia” sino de que cada uno se deje “sacar del egoísmo, de la indiferencia, de una fe cómoda y privada, para responder a su invitación de sacar la custodia” sino de que cada uno se deje “sacar del egoísmo, de la indiferencia, de una fe cómoda y privada, para responder a su invitación”.

Pidió a los españoles estar presentes en los desafíos de la sociedad y a no huir de ellos. 

“También nosotros estamos llamados a estar presentes en las situaciones y en los desafíos de la sociedad, a no huir, a comprometernos personalmente en la construcción del bien común”.

La homilía también incluyó una advertencia contra “la tentación de confiar en otros ídolos” y alimentarse de un pan que “no sacia”. León XIV solicitó a los fieles beber de una fuente que no encierra a la persona en la devoción privada, sino que la empuja a salir hacia los demás.

“Dejemos que hidrate las sequedades de nuestro corazón”, reclamó, antes de llamar a llevar a la sociedad una corriente de “amor, de paz, de justicia y de alegría”. El papa puso el foco en las familias, los pobres, quienes sufren y quienes han perdido la esperanza, a los que ha situado como destinatarios concretos de esa fe viva.

También rescató la memoria de figuras como san Manuel González y san Juan de la Cruz para subrayar que la Eucaristía no se honra únicamente en las grandes celebraciones, sino también en la vida cotidiana, en los gestos de servicio y en la capacidad de reconocer la presencia de Dios incluso en la noche más dura.

Llave de Oro de Madrid

Antes, el papa recibió la Llave de Oro de Madrid de manos del alcalde, José Luis Martínez-Almeida, con quien compartió unos minutos. La entrega tuvo lugar en el zaguán del Palacio de Cibeles junto a la calle Alcalá, en presencia de los reyes Felipe y Letizia, las autoridades eclesiales y los portavoces de la oposición en el Consistorio.

El Pontífice firmó además el Libro de Honor de la ciudad antes de pasar al interior del Palacio de Cibeles, que funcionó como una sacristía, con el fin de vestirse para la misa. En ese momento, aprovechó además para mantener un breve encuentro con el alcalde.

La Llave de Oro constituye la máxima distinción institucional que concede el Ayuntamiento de Madrid. La entrega de este reconocimiento se fundamenta en el Reglamento de Protocolo y Ceremonial municipal, que establece la cesión de la Llave de Oro a los jefes de Estado extranjeros que visitan Madrid como un gesto de cortesía y amistad internacional. Se trata de una pieza de orfebrería que emula las antiguas llaves de la muralla y representa la confianza y la bienvenida de los madrileños a los mandatarios más relevantes que visitan la ciudad en viaje oficial. Este reconocimiento fue recibido también por Benedicto XVI en el año 2011.

La agenda del papa continuará esta tarde con un encuentro privado con los miembros de la orden de San Agustín, en la Nunciatura Apostólica, la residencia papal durante los días que pase en Madrid.

Posteriormente, se trasladará al Palacio de los Deportes para mantener un encuentro con personalidades españolas del deporte, la cultura y la economía. Al término del evento cenará en privado con el Cardenal Arzobispo de Madrid, José Cobo, en la residencia de éste.

Mañana, el principal acto del papa tendrá lugar en el Congreso de los Diputados. León XIV se convertirá en el primer Papa que pronuncia un discurso ante diputados y senadores, y lo hará no como Sumo Pontífice, sino como jefe de Estado de Ciudad del Vaticano. Además, se reunirá con el presidente Pedro Sánchez.

Te recomendamos
León XIV llama a evitar la polarización y elegir la paz en primer día desde España

Así vivió la gente la misa de León XIV: "¡Queremos ver al papa!"

Desde muy temprano, los ríos de personas se ven a kilómetros de distancia de Cibeles, el emblemático punto de encuentro de los aficionados del Real Madrid para celebrar las victorias del club, avanzando lentamente hacia el objetivo.

El "primer encuentro con el papa León de España es una fiesta para familias, una fuente de alegría, de esperanza", explica Teresa Valdecantos, que trabaja en recursos humanos.

Madrid ha apostado a lo grande y más de 30.000 claveles, en su mayoría amarillos y blancos, los colores de la bandera del Vaticano, adornan el recorrido.

"¡Queremos ver al papa, queremos ver al papa!", corea insistentemente el público apretujado en las callejuelas adyacentes a Cibeles, blandiendo teléfonos móviles y hojas con los códigos QR de acceso a la zona.

Pero los fieles permanecen bloqueados por los controles policiales.

Con un megáfono, un sacerdote reclama información a las fuerzas de seguridad y otros gritan: "Abrid ya, que el público se va".

Vine "a encontrarme con Jesucristo a través de la palabra del papa", declara, con los ojos brillando de fervor, Marta Pérez, una policía de 30 años.

Ante tanta afluencia, se alegra de ver que "la Iglesia está viva".

El papa tiene previstas otras ceremonias masivas durante su visita, que lo llevará de Madrid a Barcelona y a las islas Canarias, en un país que es bastión histórico del catolicismo en Europa, pero donde la práctica religiosa ha ido perdiendo fuerza en las últimas décadas.

AH

  • Agencia EFE
  • Agencia de noticias con 84 años de trayectoria

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite