El periodista mexicano Julián Mazoy fue liberado este miércoles tras permanecer 17 horas retenido e incomunicado en Venezuela, luego de intentar cruzar la frontera hacia Colombia.
Junto al periodista colombiano Jeff Martínez, Mazoy fue detenido y sometido a lo que calificó como “tortura psicológica”, según informó en su cuenta de X y en entrevistas con medios mexicanos.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) de Venezuela confirmó que ambos periodistas fueron deportados tras diez horas de detención, durante las cuales no pudieron comunicarse con sus familias ni ser localizados.
Durante su retención, las autoridades venezolanas les exigieron confesar su labor periodística, ya que actualmente está prohibido el ingreso de corresponsales extranjeros al país, y procedieron a revisar y vaciar sus equipos de trabajo y teléfonos.
Mazoy compartió a través de un video que la liberación solo fue posible gracias a la presión ejercida en redes sociales:
“Después de diecisiete horas de estar retenidos ilegalmente por el delito de ser periodistas en territorio venezolano, por fin hemos sido liberados. Diecisiete horas sin poder hablar con nuestra familia… Un abrazo a todos. Estoy bien. Gracias por la presión que ejercieron para que el gobierno venezolano se viera obligado a soltarnos.”
En declaraciones para la estación de radio en donde labora, Mazoy detalló que si bien no sufrió violencia física, el ambiente de intimidación fue constante:
“Hubo muchísima tortura psicológica… No me pusieron un dedo encima, estoy sano, pero fue un ambiente de intimidación constante".
La detención de Mazoy y Martínez se da en un contexto de creciente tensión en Venezuela, tras el reciente ataque militar de Estados Unidos en Caracas y la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, trasladados a Nueva York para ser juzgados.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y el SNTP han hecho llamados a las autoridades venezolanas para respetar y garantizar la libertad de prensa, destacando la importancia de que la población tenga acceso a información confiable, plural y oportuna.
Mazoy subrayó que la única manera de ingresar a Venezuela era haciendo pasar su viaje como turístico, estrategia que intentaron sostener sin éxito ante las sospechas de las autoridades, quienes los retuvieron durante horas tratando de obligarlos a confesar su labor periodística.
La liberación marca un respiro para los comunicadores en la región, pero pone de relieve los riesgos que enfrentan los periodistas extranjeros en Venezuela.
Con información de EFE / JCM