Las celebraciones del Año Nuevo Lunar en Tainan, una de las ciudades más tradicionales de Taiwán, se vieron marcadas por un episodio inesperado que rápidamente captó la atención de los asistentes y de los medios locales.
El presidente Lai Ching-te encabezaba la ceremonia en un templo, donde se llevaba a cabo la entrega de los tradicionales sobres rojos, que representan la prosperidad y buena fortuna, cuando ocurrió el incidente.
En medio del acto, el líder religioso encargado de dirigir la ceremonia comenzó a mostrar signos de indisposición. Segundos después, sufrió un malestar repentino que lo llevó a vomitar de manera involuntaria, alcanzando la ropa del mandatario.
La escena generó sorpresa entre los presentes, quienes reaccionaron con rapidez para asistir al afectado y evitar que la situación derivara en mayores complicaciones.
El evento se detuvo brevemente mientras personal del templo y voluntarios se encargaban de limpiar el área y brindar atención médica al religioso.
El presidente Lai, pese a lo ocurrido, permaneció en el lugar mostrando calma y respeto hacia el líder espiritual, gesto que fue reconocido por los asistentes.
Más tarde, los sobres rojos, que contienen dulces y pequeños obsequios, fueron entregados a los fieles como parte de la tradición que simboliza buenos deseos para el nuevo ciclo lunar.
CHZ