Al menos seis personas murieron y otras cuatro resultaron heridas por las intensas lluvias que afectan el estado brasileño de Pernambuco, en el noreste del país, informaron fuentes oficiales, este sábado 2 de mayo.
Los fallecimientos se registraron en Recife, la capital regional, y en la ciudad vecina de Olinda, e incluyen a tres niños pequeños, según el último boletín de Defensa Civil.
Inundaciones y deslizamientos agravan la emergencia
El último fallecido es un hombre de 34 años, que fue encontrado en el barrio de Capiberibe, en Recife, después de haber sido reportado como desaparecido la noche del viernes 1 de mayo.
Las precipitaciones, que comenzaron ayer, causaron deslizamientos de tierra e inundaciones, lo que ha forzado a cerca de 2 mil 700 personas a huir de sus hogares en once municipios, en su mayoría de la región metropolitana de Recife y zonas rurales cercanas.
El cuerpo de bomberos rescató a 525 personas que se habían quedado aisladas por las inundaciones, utilizando 26 botes de salvamento, según un comunicado del gobierno regional.
Emergencia y antecedentes históricos
El gobierno brasileño decretó la situación de emergencia en los municipios afectados, una medida que permite agilizar la canalización de ayuda.
Las lluvias en el noreste de Brasil se suman a los devastadores aguaceros que azotaron el país en febrero de 2026, cuando las precipitaciones dejaron al menos 66 muertos y tres desaparecidos en el estado de Minas Gerais.
En mayo de 2024, las inundaciones en el sur de Brasil dejaron 183 muertos y cerca de 700 mil desplazados, el peor desastre natural en la historia de la región, tras la crecida del río Guaíba, que sumergió durante semanas los barrios bajos de Porto Alegre.
LGG