Cierran filas contra el terrorismo en internet

Francia. Facebook anuncia en cumbre de mandatarios y empresas tecnológicas que regulará transmisiones en vivo para evitar actos como los ataques en Nueva Zelanda.

Facebook. (AP)
Agencias
París /

Facebook anunció ayer medidas para bloquear temporalmente a usuarios que rompan sus reglas de transmisión de video en vivo, luego de la indignación internacional que causó el mes pasado un hombre armado que mató a 51 personas en Nueva Zelanda mientras transmitía en tiempo real el ataque en su página.

Los cambios a las reglas de Facebook se anunciaron en un encuentro de líderes mundiales con compañías de tecnología en París para respaldar un llamado de la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, para tomar más medidas contra el discurso de odio en las redes sociales, un acto al que Estados Unidos no envió representante.

Los gigantes tecnológicos de Silicon Valley expresaron su apoyo al Llamado de Christchurch de la primera ministra, que hace referencia a la ciudad donde el hombre armado atacó dos mezquitas el 15 de marzo pasado y transmitió las muertes en vivo a través de Facebook.

Sin embargo, el gobierno de Donald Trump no quiso enviar una delegación a la reunión organizada por el presidente francés, Emmanuel Macron. La Casa Blanca argumentó que no apoyará la iniciativa de Ardern, pero sí “sus objetivos más amplios”.

La empresa presidida por Mark Zuckerberg informó a través de un comunicado que estaba introduciendo una política de “una sola oportunidad” para el uso de Facebook Live, un servicio que permite a los usuarios transmitir videos en vivo. A quienes rompan las reglas más importantes del sitio, se les restringirá temporalmente al servicio.

La compañía de redes sociales ha sido sometida a un intenso escrutinio en los últimos años debido al discurso de odio que trasmiten sin restricción algunos de sus usuarios, las violaciones de privacidad y su posición dominante en el mercado de las redes sociales. Facebook está tratando de lidiar con esas inquietudes y evitar una regulación más intensa.

La premier Ardern calificó los cambios anunciados ayer por Facebook como “un buen primer paso para restringir la aplicación como una herramienta para los terroristas, y muestra que se está acogiendo el Llamado de Christchurch”.

Macron recibió ayer a Ardern, a la primera ministra británica, Theresa May; al primer ministro canadiense, Justin Trudeau, y a otros líderes en una cumbre para apoyar la iniciativa de la premier neozelandesa.

Los firmantes “alentarán a los medios de comunicación a aplicar estándares éticos cuando describan los eventos terroristas en línea, para evitar la amplificación del contenido terrorista y extremista violento”, pero la iniciativa no es vinculante y no entra en detalles.

El documento fue aprobado por empresas tecnológicas como las estadunidenses Amazon, Facebook, Google, Microsoft, Twitter, YouTube, las francesas Qwant y DailyMotion, y la Fundación Wikimedia.

Los países que lo respaldan son Australia, Alemania, Francia, España, Nueva Zelanda, Gran Bretaña, Canadá, Irlanda, India, Japón, Jordania, Holanda, Noruega, Senegal, Suecia, Indonesia y el organismo ejecutivo de la Unión Europea.

CHINA LIMITA A WIKIPEDIA

La enciclopedia digital Wikipedia, que ya estaba bloqueada en el idioma mandarín, es ahora inaccesible en la China continental en todas las lenguas, cuando se avecinan fechas delicadas como el 30 aniversario de la represión de Tiananmen.

Desde ayer, las versiones en francés, inglés y alemán no se podían consultar desde Pekín, comprobó la agencia de noticias AFP.

Wikipedia se une así a Google, a Facebook, Twitter, Instagram, YouTube y a numerosos medios extranjeros totalmente bloqueados por “la gran muralla informática” levantada por el gobierno comunista.

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NUEVO CERCO DE TRUMP A HUAWEI

El presidente Donald Trump emitió ayer un decreto aparentemente dirigido a evitar el uso de equipo del gigante de telecomunicaciones chino Huawei en las redes de EU, aunque no nombra países ni compañías. El decreto declara una emergencia económica nacional que le permite al gobierno prohibir el uso de tecnología de “adversarios extranjeros” que representen amenazas de espionaje.