Marina Vilalta murió a los 99 años después de haber dedicado 94 años de su vida al pastoreo en las montañas de Catalunya, España, provocando gran consternación en su comunidad.
La lamentable noticia fue confirmada por la televisión pública catalana. Vilalta era considerada la pastora en activo más longeva de la comunidad, falleció la madrugada del lunes tras mantener hasta sus últimos días el vínculo con un oficio que había aprendido durante su infancia y que terminó convirtiéndose en el eje de su vida.
¿Qué sabemos sobre la muerte de Marina Vilalta?
El pasado martes, Vilalta volvió a salir con su rebaño, como hacía habitualmente. Durante la jornada comenzó a sentirse mal y una ambulancia tuvo que trasladarla a un hospital. De acuerdo con La Vanguardia, aquella salida para pasturar fue la última actividad que realizó antes de morir.
Su relación con las ovejas comenzó cuando tenía cinco años, cuando empezó a acompañar a su padre por las montañas. Había nacido en 1927 en Ogassa, en el Ripollès, dentro de una familia de doce hermanos.
Ella fue la única que decidió continuar con el pastoreo. Durante unos meses trabajó en una fábrica textil, pero terminó abandonando ese empleo. Según explicó, ella “quería ver las estrellas”.
Con 22 años se trasladó a Cal Sibi, en Bruguera, núcleo de Ribes de Freser, donde vivió junto a su marido, Sebastià, hasta la muerte de este en 1993. Desde ese lugar continuó con el cuidado de sus animales y llegó a hacerse cargo de rebaños de centenares de ovejas, según La Vanguardia.
Aunque durante sus últimos años admitía que la actividad ya no resultaba rentable, siguió dedicándose a ella. Su conocimiento incluía el comportamiento de los animales, las condiciones del tiempo y las características de la montaña, saberes acumulados durante décadas de experiencia.
Aplaudiments del Parlament a Marina Vilalta, la pastora més longeva de Catalunya que, amb 96 anys, assisteix com a convidada al ple monogràfic de la pagesia https://t.co/112fKxxCQn pic.twitter.com/vIBqYCL472
— 3CatInfo (@3CatInfo) March 5, 2024
El legado de Marina Vilalta para el campo catalán
La trayectoria de Vilalta también estuvo ligada a la conservación de la tradición oral. Nunca aprendió a leer ni a escribir, pero conservó en su memoria canciones y expresiones populares que había recibido de generaciones anteriores.
En 2022 recibió la Creu de Sant Jordi, una de las principales distinciones civiles de Catalunya. No quiso desplazarse a Barcelona porque no podía dejar el rebaño, por lo que el entonces presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, y la consellera de Cultura, Natàlia Garriga, acudieron a Bruguera para entregársela.
Un año después, el periodista Abraham Orriols recogió su historia en el libro Una vida a les muntanyes. Además, Vilalta fue homenajeada en el Parlament de Catalunya durante un pleno dedicado a la situación del campo.
Según El País, su figura también sirvió como referencia para nuevas generaciones vinculadas al sector agrícola y ganadero.
APC