Marcos Rodríguez Pantoja, conocido como el “niño lobo de Sierra Morena”, murió el 15 de agosto a los 80 años en Rante, una aldea de San Cibrao das Viñas, en Ourense, España.
Su historia quedó marcada luego de que se dio a conocer que pasó 12 años aislado en las montañas, donde, según su propio relato, convivió con lobos antes de ser localizado por la Guardia Civil en 1965.
¿Cómo fue la vida de Marcos Rodríguez Pantoja con lobos en Sierra Morena?
Rodríguez Pantoja nació el 7 de junio de 1946 en Añora, Córdoba, España, en una infancia marcada por la pobreza y los malos tratos.
Después de la muerte de su madre, fue enviado a Sierra Morena para trabajar como pastor de cabras junto a un anciano, quien le enseñó a utilizar el fuego y fabricar utensilios.
Cuando el hombre murió, Marcos tenía siete años y quedó sólo en la sierra. Allí aprendió a sobrevivir observando a los animales y consumiendo bayas y raíces.
De acuerdo con su relato años después, una loba comenzó a alimentarlo y terminó aceptándolo dentro de su entorno.
"Después de alimentar a sus cachorros, me lanzó un trozo de carne. No quería tocarla porque pensé que me iba a atacar, pero estaba empujando la carne con la nariz (...) Lo cogí, me lo comí y pensé que me iba a morder, pero sacó la lengua y empezó a lamerme. Después de eso, fui parte de la familia", dijo el hombre en una entrevista a la BBC en 2013.
En 1965, cuando tenía aproximadamente 19 años, fue encontrado por agentes de la Guardia Civil.
El Daily Mail describió que estaba desnudo, descalzo y caminaba a cuatro patas. También señaló que no hablaba y respondía con gruñidos. Los agentes lo sacaron de las montañas y comenzó entonces su difícil proceso de reintegración a la sociedad.
¿Cómo fue el regreso de Marcos Rodríguez a la sociedad?
Tras su localización, Rodríguez Pantoja pasó por un orfanato. Un sacerdote y unas monjas le enseñaron nuevamente a hablar, caminar erguido, vestirse y comer con cubiertos. También tuvo problemas para acostumbrarse a las camas, los automóviles y las multitudes.
Más adelante pasó por Madrid y Mallorca, donde trabajó en un hostal y cumplió el servicio militar. Sin embargo, su adaptación a la sociedad continuó siendo complicada. Durante una etapa llegó a dormir en el suelo sobre mantas.
En septiembre de 2001 llegó a Rante, donde encontró un hogar y se integró a la parroquia, además, contaba con el apoyo de los vecinos y compartió vivienda con Manuel Barandela, un policía nacional jubilado, hasta su fallecimiento. Después, un vecino le cedió una casa.
Durante sus últimos dos años, su enfermedad hizo más frecuentes las visitas médicas y el acompañamiento de los residentes.
Su historia también mantuvo interés público y fue llevada al cine en 2010 con la película española Entre lobos, dirigida por Gerardo Olivares.
Rodríguez Pantoja afirmó que sus años en la montaña fueron los más felices de su vida. En 2018 expresó su decepción con la naturaleza humana y su deseo de abandonar la sociedad. Más tarde intentó regresar a Sierra Morena, pero encontró un paisaje transformado y los lobos ya no se acercaron a él.
Su fallecimiento ocurrió durante las fiestas de Rante, celebradas el 15 de agosto, de acuerdo con Europa Press.
APC