Elon Musk se enfrentó este miércoles 29 de abril, a un intenso interrogatorio en el juicio contra OpenAI, empresa desarrolladora de ChatGPT a la que acusa de haberlo engañado al convertir un proyecto altruista en una máquina de generar beneficios.
Su segundo día de declaración ante el tribunal federal de Oakland, California fue tenso. Incluso el propietario de Tesla y SpaceX llegó a autodefinirse como "tonto" por prestar dinero para construir un proyecto sin ánimo de lucro.
Acusaciones y postura de Musk
Musk, quien ayudó a cofundar OpenAI en 2015 junto con Sam Altman y otras figuras de Silicon Valley, ha pedido que se obligue a la empresa a volver a ser una organización puramente sin ánimo de lucro.
Además, el magnate busca la destitución de Altman y del presidente de la empresa, Greg Brockman.
"Sus preguntas no son sencillas. Están pensadas para engañarme", se quejó Musk al abogado principal de OpenAI, William Savitt.
"Señor Musk, usted es un tipo inteligente. Le estoy haciendo preguntas que, en su mayoría, tienen una respuesta de sí o no", replicó Savitt.
Defensa de OpenAI y respuesta del empresario
Los abogados defensores pretendían desmontar la versión que Musk había construido durante el interrogatorio de su propio abogado.
En horas de testimonio, Musk (que abandonó el proyecto en 2018) insistió en que le tomó por sorpresa la transformación de OpenAI en una importante empresa tecnológica con ánimo de lucro.
"Les di 38 millones de dólares de financiación prácticamente gratuita que luego utilizaron para crear una empresa con ánimo de lucro valorada en 800 mil millones de dólares. Literalmente, fui un tonto", declaró Musk ante el tribunal, antes de que comenzara el interrogatorio de los abogados de OpenAI.
LGG