“No buscamos el poder para dominar a los otros”: Carney

Acuerdos. El primer ministro canadiense descarta en el Parlamento Europeo conformar un “tercer bloque” para convertirse en rival de “una gran potencia”

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, habla con medios de comunicación tras suspender negociaciones comerciales con Estados Unidos. | Reuters
Antonio Sánchez
Ottawa /
Únete al canal de Milenio

El premier Mark Carney recibió con satisfacción la posibilidad de que su país se convierta en el primer miembro asociado de la Unión Europea, afirmando que unos vínculos más estrechos con Bruselas garantizarán que ningún país pueda controlar los mercados de Canadá ni socavar su soberanía y recalcando que “no buscamos el poder para dominar a otros”. 

“La presidenta Ursula von der Leyen habló de ir más allá del CETA (acuerdo de libre comercio Ottawa-Bruselas) y convertirse en una alianza abriendo la puerta a que Canadá se convierta en el primer miembro asociado de la UE.
“Canadá acoge con satisfacción esta ambición: las encuestas muestran que una abrumadora mayoría de sus ciudadanos apoya vínculos mucho más estrechos con Europa. Una alianza para el futuro es un enfoque único y positivo que definiremos juntos, aprovechando nuestras fortalezas comunes y basándonos en valores compartidos”, comentó Carney.

En su discurso ante el Parlamento Europeo, en Estrasburgo (Francia), Carney elogió reiteradamente la cooperación entre el bloque continental y su país para convertir a Canadá en un mejor socio para EU pero, insistió, en que Washington debe respetar la independencia de su vecino.

“Canadá y Europa son fuertes por separado pero son más fuertes juntos”, aseveró. “Profundizar y ampliar nuestra relación fortalecerá nuestra soberanía, mejorará la asequibilidad, las oportunidades y la seguridad para nuestros ciudadanos, al tiempo que salvaguardará nuestra capacidad de vivir nuestras vidas como elijamos. Quiero ser preciso sobre lo que no propongo. No estoy proponiendo un tercer bloque para convertirme en un rival de una gran potencia, sólo que con mejores modales”, explicó Carney ante los parlamentarios europeos.

Los aranceles de Trump, sus exigencias de concesiones económicas y sus constantes comentarios sobre convertir a Canadá en el estado número 51 de EU han llevado a Ottawa a reducir la dependencia de su vecino y a buscar una relación mucho más profunda con Europa en los ámbitos económico, de seguridad y político.

Carney afirmó que no busca el poder “para dominar a los demás”, sino al contrario, “buscamos resiliencia” para que nadie pueda controlar sus mercados abiertos, perjudicar la soberanía, amenazar la integridad territorial o socavar las libertades, sus democracias o el estado de derecho.

Aseveró que con una visión amplia, la alianza con Europa hará que esas motivaciones, combinadas y su poder latente, signifiquen que se puede ayudar a crear el próximo “orden mundial justo, estable y próspero”.

El premier dijo que los vínculos de Canadá con Europa están profundamente arraigados y que la esencia son valores, ideas, comercio, personas y progreso.

Reconoció que las sociedades están siendo sacudidas por nuevas tormentas: la agitación causada por el cambio climático, la erosión de las normas democráticas y la militarización del comercio.

“Soberanía y apertura son ahora difíciles de conciliar. La integración económica se está utilizando ahora como arma y los aranceles se utilizan como medio de presión. Los mecanismos financieros se están utilizando con fines coercitivos. Las cadenas de suministro se han convertido en vulnerabilidades que hay que explotar”, precisó.


LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite