La Organización de las Naciones Unidas (ONU) pidió que se realice una investigación independiente después de que un agente de inmigración estadunidense matara a tiros a una mujer en Mineápolis la semana pasada.
Durante una redada antimigrantes, Renee Good fue abatida al volante de su vehículo por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Tras su muerte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el policía seguramente actuó en legítima defensa, una versión rebatida por la oposición local demócrata, que se apoyó en videos del incidente.
“Según la legislación internacional sobre derechos humanos, el uso intencionado de la fuerza letal solo se puede permitir como último recurso contra un individuo que represente una amenaza inminente contra la vida”, declaró a la prensa, en Ginebra, el portavoz de la oficina de derechos humanos de la ONU, Jeremy Laurence.
El vocero insistió en “la necesidad de una investigación rápida, independiente y transparente de la muerte” de Renee Good, de 37 años.
Su muerte desencadenó una oleada de manifestaciones en todo el país el pasado fin de semana, en lugares como Mineápolis, Nueva York, Los Ángeles o Boston.
Con todo, el gobierno estadunidense anunció el domingo el envío de cientos de agentes federales a Mineápolis.
“Instamos a todas las autoridades a tomar medidas para reducir las tensiones y abstenerse de cualquier incitación a la violencia”, exigió Laurence.
La ciudad de Mineápolis y el estado de Minnesota anunciaron el lunes que demandaron al gobierno de Donald Trump tras sus operativos contra la migración.
Illinois, otro estado demócrata objeto de la ofensiva antiinmigración de Trump, sobre todo en Chicago, inició el lunes un procedimiento judicial similar.
LP