La Guardia Revolucionaria de Irán advirtió, a partir del lunes 2 de marzo, que el Estrecho de Ormuz permanecería cerrado, y que, si algún barco intentara atravesarlo, sería detenido por su poder de fuego.
Esta medida representó una preocupación a nivel mundial, debido a que la amenaza significaría ahorcar la ruta responsable de una quinta parte del flujo mundial de petróleo, causando medidas como un alza en el precio del crudo.
MILENIO te explica cuáles serían las naciones que resultarían afectadas con esta restricción.
¿Cuál es la importancia del Estrecho de Ormuz?
El Estrecho de Ormuz posee unos 33 kilómetros de ancho en su punto más angosto. Conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán. Desde allí, los barcos pueden viajar al resto del mundo. Aunque Irán y Omán tienen sus aguas territoriales en el estrecho, se considera una vía marítima internacional por la que pueden navegar todos los buques.
Por esta vía transita una quinta parte del petróleo del mundo.
Limitado al norte con Irán, permite el paso de buques que transportan petróleo y gas de Arabia Saudita, Kuwait, Irak, Qatar, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos y de la propia nación iraní. La mayor parte de ese petróleo va a Asia.
Cualquier interrupción del tráfico resulta sumamente perturbadora para el comercio petrolero.
“No se puede exagerar la magnitud de lo que está en juego”, afirmó Hakan Kaya, gestor sénior de carteras de la firma de gestión de inversiones Neuberger Berman.
Señaló que una desaceleración parcial de una o dos semanas podría ser absorbida por las compañías petroleras. Pero un cierre total o casi total por un mes o más llevaría los precios del crudo “muy por encima de los tres dígitos”, y los precios del gas natural en Europa “hacia o por encima de los niveles de crisis vistos en 2022”.
¿Qué países serían afectados con el cierre?
Como se mencionó anteriormente, la vía es utilizada para el abastecimiento de hidrocarburos de Arabia Saudita, Kuwait, Irak, Qatar, Bahréin, y Emiratos Árabes Unidos, por lo que serían las primeras naciones en presentar estragos por la medida. Sin embargo, el petróleo y gas se dirige hacia Asia. Este sería el panorama para los gigantes de la región.
Japón
El martes 3 de marzo el gobierno japonés ordenó a sus navieras que suspendan las entradas de buques al Golfo Pérsico ante la escalada del conflicto en Oriente Medio.
Japón importa un 90 por ciento de su petróleo desde Oriente Medio, según la cadena pública NHK, aunque el ministro de Comercio, Yosei Akazawa, destacó que por el momento el archipiélago no cuenta con problemas de abastecimiento.
Sin embargo, el país asiático solo contaría con reservas de crudo para 254 días entre el sector público y privado, dijo Akazawa en una rueda de prensa, y de gas natural licuado para unas tres semanas.
China
La suspensión del tránsito por la importante ruta sitúa a China ante un riesgo energético por su dependencia del crudo importado, aunque expertos consideran que el impacto sería "gestionable".
Este país, el mayor importador mundial de petróleo, adquirió en 2024 unos 560 millones de toneladas de crudo en el exterior, equivalentes a unos 11.2 millones de barriles diarios, con una dependencia cercana al 72 por ciento.
Aunque Irán aporta en torno al 11 por ciento de las importaciones chinas y no es su principal proveedor, cerca del 45 por ciento del crudo que compra Pekín procede de países del Golfo como Arabia Saudí, Irak o Kuwait.
Se trata de envíos que dependen en gran medida de esta ruta marítima, cuyo tránsito "ya no es seguro", declaró la Guardia Revolucionaria iraní tras la muerte en un ataque estadunidense e israelí del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei.
Sin embargo, expertos citados por el medio local China News consideran que el efecto directo sobre la economía china es "generalmente controlable". Esto, debido a que las empresas del país cuentan con presencia en el exterior y mecanismos de diversificación que pueden amortiguar parte del impacto.
Frente a economías con "mayor presión inflacionaria" como Japón o India, Pekín mantiene mayor capacidad de ajuste para evitar que una subida puntual del crudo se traduzca en un "riesgo sistémico".
Unión Europea
Las afectaciones no solo se limitarían a Medio Oriente y Asia; los 27 países que conforman a la Unión Europea (UE) también podrían presentar estragos en sus economías.
Desde Finlandia hasta España y Grecia, el comercio de la región tendría daños colaterales a través de las subidas de los precios del petróleo y los problemas de las cadenas de suministro, además de la falta de petróleo, gas y otras materias básicas.
El Instituto de Investigación Económica alemán (Ifo) y Econpol Europe publicaron este jueves 5 de marzo un análisis en el que dicen que las importaciones de Irán y países vecinos de Europa, a través del estrecho de Ormuz, son pequeñas, del 2 por ciento en relación con las importaciones totales.
La situación es diferente en las entregas de petróleo y gas, que representan un 6.2 y un 8.7 por ciento, respectivamente.
Aunque los efectos directos no son sustanciales, los efectos indirectos de la subida de los precios del petróleo y de los problemas en las cadenas de suministro suponen un "riesgo mayor para Europa", considera la directora de Centro de Economía Internacional del Ifo, Lisandra Flach.
Rusia
No obstante, no todos los países resultarían perjudicados con el cierre total, la situación en Medio Oriente está reforzando la capacidad de Rusia para beneficiarse de sus exportaciones energéticas, un pilar del presupuesto del Kremlin y clave para pagar su propia guerra en Ucrania.
Los precios del petróleo de exportación ruso han subido desde menos de 40 dólares por barril en diciembre hasta alrededor de 62 dólares por barril —primero por el temor a la guerra y luego por la interrupción de casi todo el tráfico de petroleros a través del Estrecho de Ormuz—.
Además, se prevé un incremento en la competencia global por los cargamentos disponibles —incluidos los procedentes de Rusia—.
Una conclusión rápida del conflicto devolvería los precios del Brent a aproximadamente 65 dólares por barril y “un pico de corta duración no cambiaría de manera fundamental” el panorama presupuestario de Rusia, indicó Alexandra Prokopenko, experta en la economía rusa del Carnegie Russia Eurasia Center en Berlín.
Un escenario intermedio, en el que se reanude parte del transporte marítimo y el petróleo se estabilice en torno a 80 dólares por barril, daría a Rusia “cierto alivio fiscal”, dependiendo de cuánto duren los precios más altos.
Un cierre de largo plazo, con ataques iraníes que dañen refinerías y oleoductos, podría llevar el petróleo a 108 dólares por barril, acelerar la inflación y empujar a Europa al borde de la recesión.
“Este escenario aportaría la mayor ganancia inesperada a Rusia”, sostuvo.
¿Y México?
En el caso de México, el país no realiza importaciones de petróleo que transiten por el estrecho, por el contrario, aunque cada vez menos, establece importaciones a través de la región de América y Europa.
Respecto a la nación vecina, Estados Unidos importa de esta zona entre 300 y 600 mil barriles diarios, cifra que apenas representa entre 8 por ciento de sus importaciones totales y menos del 2 por ciento de su consumo interno.
Además, la seguridad energética estadunidense está respaldada por reservas estratégicas equivalentes a 59 días, que al sumarse al almacenamiento privado, permiten una cobertura de hasta 115 días de importaciones.
Importante para el comercio
A lo largo de la historia, el Estrecho de Ormuz ha sido importante para el comercio y por allí pasaban cargamentos de cerámicas, marfil, seda y textiles desde China.
Aunque existen oleoductos en Arabia Saudí y en los Emiratos que pueden evitar el paso, la Administración de Información Energética de Estados Unidos afirma que “la mayoría de los volúmenes que transitan por el estrecho no tienen un medio alternativo para salir de la región”.
Anteriormente, a mediados de febrero, Irán cerró temporalmente varias partes del estrecho para lo que, según dijo, era un ejercicio militar. Los precios del petróleo subieron alrededor de un 6 por ciento en los días siguientes.
Trump dijo que, si fuera necesario, la Marina de Estados Unidos escoltaría a los petroleros a través de esta ruta. La Marina tiene al menos ocho destructores y tres buques de combate litoral más pequeños en la región. Estas embarcaciones se han utilizado anteriormente para escoltar el transporte marítimo mercante en la región y en el mar Rojo.
Con información de Yeshua Ordaz, AP, EFE y Reuters
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