Abelardo de la Espriella asumió el cargo como presidente de Colombia el viernes 7 de agosto, convirtiéndose en la más reciente pieza del tablero inclinado hacia la derecha política que lidera un país de Latinoamérica.
Los conservadores han ganado siete importantes elecciones presidenciales en América Latina durante los últimos años; la mayoría, desde la investidura del presidente estadunidense, Donald Trump, en enero de 2025, en una racha de triunfos impulsada por la preocupación respecto al crimen, la inmigración y el lento crecimiento económico.
Este es un vistazo a los países latinoamericanos que han elegido recientemente a mandatarios conservadores.
El “tigre” de Colombia que enfrenta a rebeldes y narcotraficantes
Abelardo de la Espriella, respaldado por Trump, ganó la elección presidencial de Colombia en junio por un estrecho margen, al derrotar al legislador progresista Iván Cepeda.
El Tigre, como es apodado, hizo campaña con un enfoque de mano dura contra el crimen, que incluye propuestas como cancelar las conversaciones de paz con grupos rebeldes colombianos y construir megaprisiones, como las de El Salvador.
La elección de De la Espriella marca un momento decisivo para Colombia, gobernada durante los últimos cuatro años por Gustavo Petro, un exmiembro de un grupo rebelde, crítico de las políticas migratorias y antidrogas del gobierno de Trump.
El Tigre ha prometido combatir la extorsión y el narcotráfico.
Durante su campaña, recibió el respaldo de Trump, quien describió al abogado y empresario como aquel que podría restablecer la ley y el orden en Colombia.
Perú reinstaura el fujimorismo para frenar la crisis presidencial
Keiko Fujimori, una política conservadora favorable a las empresas que hizo campaña con una plataforma de mano dura contra el crimen, asumió el cargo en julio tras ganar la segunda vuelta presidencial de junio por un margen de menos de 50 mil votos.
Fujimori es hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori, cuyo gobierno derrotó al violento grupo extremista Sendero Luminoso en la década de 1990, pero también derivó hacia el autoritarismo. Ella también se ha comprometido a emprender una agresiva ofensiva contra el crimen.
Prometió construir cuatro nuevas prisiones, entre ellas, una inspirada en el centro Cecot de El Salvador, militarizar las fronteras de Perú para frenar el narcotráfico y deportar a migrantes que trabajen en el país sin residencia regular.
Costa Rica promete combatir el crimen
Laura Fernández, ministra de Economía durante el gobierno del expresidente conservador Rodrigo Chaves, ganó la elección en Costa Rica en febrero con 48 por ciento de los votos, venciendo a su rival más cercano por 15 puntos porcentuales y superar el 40 por ciento de los votos necesario para evitar una segunda vuelta.
Durante su campaña, Fernández propuso medidas de mano dura contra el crimen, incluido un estado de excepción que permitiría a la policía detener a sospechosos sin órdenes judiciales, y afirmó que construiría una megaprisión inspirada en la notoria penitenciaría salvadoreña.
El gobierno de Fernández ha recibido varios vuelos con migrantes de terceros países deportados por Estados Unidos, en cumplimiento de un acuerdo que firmó su antecesor el año pasado. En junio, uno de esos vuelos transportó migrantes de China, Vietnam, Colombia y Azerbaiyán.
Argentina nombra a un libertario para enfrentar la inflación
Javier Milei, economista y comentarista de televisión apodado El león, ganó la elección presidencial de Argentina en noviembre de 2023 prometiendo enfrentar el problema de inflación que el país sudamericano ha sufrido por décadas. El libertario derrotó al movimiento peronista gobernante.
Durante su mandato, Milei ha impedido que el Banco Central del país imprima dinero para financiar el déficit del gobierno y ha recortado el gasto público al despedir a empleados estatales y frenar la inversión en programas de infraestructura pública, al tiempo que redujo los subsidios a las facturas de servicios públicos.
La inflación de Argentina ha bajado de 211 por ciento en 2023 a 32 por ciento en 2025. Sin embargo, algunos han culpado a las políticas de austeridad de Milei de disminuir el nivel de vida de muchos argentinos, incluidos los trabajadores del sector público.
Kast derrota al movimiento progresista en Chile
En diciembre de 2025, José Antonio Kast, conservador y católico devoto, ganó la elección presidencial de Chile con 58 por ciento de los votos, tras derrotar a un gobierno progresista que había estado en el poder durante los cuatro años anteriores.
En sus campañas, Kast capitalizó los temores por el aumento de las tasas de criminalidad en Chile y afirmó que expulsaría a migrantes de países como Venezuela y Haití que habían trabajado en Chile sin permisos de residencia. Una de sus primeras medidas tras asumir el cargo ha sido ampliar una zanja a lo largo de las fronteras de Chile con Perú y Bolivia, en un intento —según su gobierno— de frenar el narcotráfico y la migración.
Recientemente, el gobierno de Kast ha enfrentado protestas por el aumento del desempleo y recortes presupuestarios que han afectado a empleados públicos.
Honduras vuelve al partido conservador
Nasry Asfura, inversionista inmobiliario y exalcalde del Partido Nacional, ganó por un estrecho margen la elección presidencial de Honduras en noviembre de 2025, derrotando a su rival más cercano por menos de un punto porcentual.
Asfura, que pertenece al mismo partido que el exmandatario Juan Orlando Hernández, indultado por Trump tras una condena por narcotráfico, recibió el respaldo del presidente de Estados Unidos, quien amenazó con cortar la ayuda al pequeño país centroamericano si Asfura no era elegido.
Bajo su administración, Honduras ha recibido a decenas de deportados de terceros países mediante un acuerdo que firmó con Estados Unidos a inicios de 2025, la mayoría de ellos ciudadanos guatemaltecos.
Ecuador reelige a un líder que favorece a los militares
Daniel Noboa, integrante de una de las familias más ricas de Ecuador, fue reelegido para un mandato de cuatro años en abril del 2025, tras ganar la elección con 56 por ciento de los votos. El líder conservador ha dado a los militares un papel más destacado en la provisión de seguridad en ciudades costeras desbordadas por bandas de narcotraficantes que se disputan el control de puertos y rutas del tráfico de drogas.
Sin embargo, la estrategia no ha reducido de manera sustancial las tasas de homicidios. El gobierno también ha recibido críticas por abusos de derechos humanos, como ejecuciones extrajudiciales.
Bajo la gestión de Noboa, las fuerzas armadas de Ecuador han comenzado a realizar operaciones conjuntas con Estados Unidos contra el narcotráfico. El mandatario también impulsó la reapertura de una base militar estadunidense en Ecuador, pero la propuesta fue rechazada en un referendo el año pasado.
Además de los mandatarios mencionados, los gobiernos de República Dominicana (Luis Abinader), Panamá (José Raúl Muliño), El Salvador (Nayib Bukele), Bolivia (Rodrigo Paz) y Paraguay (Santiago Peña) han establecido vínculos de correspondencia con la administración de Trump bajo la línea del combate al narcotráfico y la migración irregular.