¿Trump está en riesgo? Muerte de Lindsey Graham, aliado presidencial y feroz defensor de Israel, mueve el ajedrez político en EU

El panorama en el Senado se complica, pues tras el fallecimiento del funcionario, se añade la delicada situación del legislador Mitch McConnell. quien lleva semanas hospitalizado.

Donald Trump saluda al senador republicano estadounidense Lindsey Graham, de Carolina del Sur, durante un mitin de campaña en 2020. | EFE
Los Ángeles /
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La muerte del senador estadunidense Lindsey Graham, estrecho aliado del presidente Donald Trump, supone una carrera contrarreloj para los republicanos que deberán encontrar el sustituto para ocupar el puesto en los meses que le quedaban de su término y la boleta de las elecciones de noviembre para retener su curul.

Graham, que falleció de forma repentina a los 71 años, cumplía los seis últimos meses de su cuarto periodo en la cámara alta estadunidense, siendo una pieza clave para crear puentes con la actual Casa Blanca, lograr la aprobación de leyes impulsadas por Trump, y ser una de las voces más duras con Irán y más favorables a Israel y Ucrania.

En junio había ganado por un gran margen las primarias republicanas al Senado por Carolina del Sur y los pronósticos daban por segura su reelección.

Graham deberá ser reemplazado con rapidez para que los republicanos no vean debilitada su mayoría en la Cámara Alta y puedan sacar adelante proyectos estancados antes de las elecciones de medio término.

El mismo Trump ya dejó ver entre líneas la necesidad de poner el acelerador para encontrar su reemplazo.

Horas después del deceso de Graham, el mandatario declaró en una entrevista con Meet the Press de NBC News que ya tenía a un sustituto de su preferencia, pero se abstuvo de revelar el nombre por respeto al senador.

"Tengo a alguien en mente que creo que sería excelente”, dijo el mandatario este domingo.
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El desafío republicano

El reemplazo de Graham para finalizar el periodo, que se extiende hasta el 3 de enero de 2027, está en manos del gobernador de Carolina del Sur, el republicano Henry McMaster, una oportunidad que se le presenta para reivindicarse, después de su fracaso al impulsar nuevos mapas electorales.

En mayo el Senado de Carolina del Sur, controlado por los republicanos, rechazó los planes para trazar un nuevo mapa de distritos electorales, lo que supuso un revés para las iniciativas del Trump sobre la redistribución de distritos en el estado para sostener el control del Congreso.

El sustituto de Graham puede optar por competir por la nominación republicana para las elecciones primarias especiales, que deberán realizarse el martes 11 de agosto. Si ningún candidato obtiene la mayoría, se celebraría una segunda vuelta entre los dos aspirantes más votados el 25 de agosto.

Así las cosas, el candidato nominado apenas tendrá poco más de dos meses para desarrollar su campaña y, si es el mismo sustituto en el actual termino, para atender los asuntos del Senado, donde Trump impulsa proyectos como el Save Act, que requiere que los votantes confirmen su ciudadanía y restringe el voto por correo.

El candidato republicano competirá con la demócrata Annie Andrews, una pediatra que ha logrado recaudar fondos de manera significativa durante su campaña, pero que no se encuentra entre los objetivos del partido azul para arrebatar un escaño.

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El reemplazo

Los principales medios estadunidenses han enlistado a los posibles aspirantes, inclusive la revista especializada Político indicó que el secretario del Tesoro, Scott Bessent —oriundo de Carolina del Sur y quien ha mantenido una residencia allí —, fue instado a postularse, según una persona familiarizada con los llamados.

Aunque fuentes cercanas a Bessent dijeron a la revista que el secretario se mantendría en su puesto, así como algunos representantes a la Cámara por Carolina del Sur que podrían garantizar la victoria, pero que no pueden renunciar porque pondrían en riesgo la mínima mayoría republicana.

El panorama para los republicanos en el Senado de Estados Unidos se complica, además, por la delicada situación del legislador Mitch McConnell, exlíder de la mayoría de 84 años, que lleva semanas hospitalizado sin ofrecer apenas detalles sobre su estado de salud. 

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LJ

  • Agencia EFE
  • Agencia de noticias con 84 años de trayectoria

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