El entorno religioso de Guayaquil sufrió una pérdida irreparable con el fallecimiento de Patricio Alfredo Sánchez Molinari, un sacerdote que dedicó la mayor parte de su vida adulta al servicio pastoral en distintas comunidades de Ecuador.
Su nombre está ligado a la Congregación del Santísimo Redentor, orden a la que perteneció con un compromiso inquebrantable, y desde la cual estructuró su labor ministerial como Misionero Redentorista. Esto sabemos sobre su vida.
¿Quién fue el sacerdote que perdió la vida en Ecuador?
Quienes compartieron tiempo con él lo describían como un hombre entregado, de trato sencillo pero firme en sus convicciones; Patricio Alfredo no era un clérigo de escritorio; su perfil se caracterizaba por una presencia constante entre los feligreses.
Su trabajo diario se basaba en la cercanía y la escucha, priorizando siempre la atención directa a las necesidades espirituales y, en muchos casos, materiales de su entorno, siguiendo el carisma de su congregación.
Dentro de su trayectoria su paso por el cantón Vinces fue especialmente significativo, allí durante varios años no sólo ejerció como párroco, sino que se integró profundamente en el tejido social de la zona.
Se le recuerda por su impulso a diversos proyectos de apoyo comunitario y su esfuerzo por mantener una iglesia activa y participativa, características que marcaron su sello personal allá donde sirvió.
En la última etapa de su vida, Sánchez Molinari desempeñó el cargo de párroco en la iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ubicada en el sur de Guayaquil.
Esta parroquia, perteneciente a la Vicaría Centro de la Arquidiócesis, fue el escenario donde consolidó su reputación como un líder espiritual dedicado y accesible, muy querido por la comunidad local por su constancia en la administración de los sacramentos y la predicación.
Su perfil pastoral destacaba por una búsqueda de la renovación constante en la forma de transmitir el mensaje religioso: Patricio Alfredo entendía la importancia de adaptar la labor de la Iglesia a los tiempos modernos, lo que le llevó a implementar y utilizar activamente las herramientas digitales para las transmisiones de las celebraciones litúrgicas, buscando siempre ampliar el alcance de la parroquia más allá de las paredes del templo.
¿Qué pasó con Patricio Sánchez Molinari?
El trágico incidente que puso fin a su vida ocurrió, paradójicamente, durante una de estas transmisiones en vivo de la misa diaria, el sábado 17 de octubre.
Mientras oficiaba la Eucaristía una pesada cruz de madera se desprendió de la estructura y cayó sobre él, causándole heridas mortales ante la mirada atónita de los asistentes físicos y virtuales.
La reacción inmediata de la Arquidiócesis de Guayaquil y del Cardenal Luis Gerardo Cabrera Herrera fue de profundo dolor; a través de un comunicado oficial, confirmaron el deceso y expresaron sus condolencias, resaltando la figura de un sacerdote que fue ejemplo de entrega. La noticia generó una ola de conmoción que trascendió las fronteras de su parroquia y de la ciudad.
KVS