No ir en busca de armas nucleares. Enfrentar el narcotráfico. Un reconocimiento inmediato del Estado de Israel. Exportar copiosas cantidades de petróleo y gas.
El príncipe heredero exiliado Reza Pahlavi expuso el jueves sus aspiraciones para Irán si su teocracia es derrocada, y los expertos afirman que suenan exactamente como lo que el presidente estadunidense Donald Trump quiere escuchar.
Ese plan probablemente está dirigido a tratar de asegurar apoyo para gobernar Irán si las protestas a nivel nacional logran derrocar a la República Islámica. Los activistas describen una represión sangrienta por parte de las fuerzas de seguridad que ha matado a 2 mil 637 personas y ha sofocado ampliamente las protestas.
Pero Trump aún no ha dado muestras de respaldar por completo a Pahlavi.
"Realmente está tratando de obtener la aprobación de Trump, para dar la impresión de que tiene ese fuerte apoyo, pero no parece estar funcionando", indicó Trita Parsi, vicepresidente ejecutivo del Instituto Quincy, un grupo de expertos en Washington y autor de varios libros sobre Irán.
Muchos de sus objetivos también coinciden con los deseos del primer ministro israelí de línea dura, Benjamin Netanyahu, quien ha forjado una estrecha asociación con Trump.
"Está tratando de obtener apoyo del gobierno de Estados Unidos porque no está tratando de hacer una revolución desde abajo, sino que está tratando de ser instalado desde arriba", añadió Parsi. "Eso refleja la falta de confianza y muestra que realmente carece de una base de apoyo".
El padre de Pahlavi, el sha Mohammed Reza Pahlavi, fue derrocado en la Revolución Islámica de 1979 que dio paso a la actual República Islámica. Pahlavi instó a los manifestantes a salir a las calles la semana pasada, cuando las autoridades iraníes suspendían el servicio de internet y lanzaban su represión.
Mensaje de Pahlavi:
"La caída de la República Islámica y el establecimiento de un gobierno secular y democrático en Irán no sólo restaurará la dignidad de mi pueblo, sino que beneficiará a la región y al mundo", publicó Pahlavi en un video en X.
Pahlavi no ha respondido una solicitud de comentarios adicionales sobre sus planes.
Buscando la aprobación de Trump
"Está tratando de marcar todas las casillas de todo lo que pueda correlacionarse con Trump", sostuvo Danny Citrinowicz, quien llegó a encabezar una investigación sobre Irán en una de las ramas de inteligencia militar israelí y ahora es investigador principal en el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional, un grupo de expertos en defensa israelí.
En todo el mundo, muchos manifestantes levantaron su foto. Pero no queda claro cuánto apoyo tiene Pahlavi entre la población iraní, aunque parece tener un "pequeño mínimo", dijo Parsi.
"La gente está gritando 'Pahlavi' en las calles de Irán, no porque realmente lo quieran, sino porque no hay otro nombre que gritar", señaló por su parte Citrinowicz.
Casi 50 años de gobierno teocrático han dejado pocas oportunidades para que figuras de oposición importantes se unan, por lo que Pahlavi es uno de los pocos rostros reconocibles. Pahlavi mismo ha hecho poco para construir o fortalecer un movimiento de oposición durante más de cuatro décadas en el exilio, agregó Parsi.
"No quieren reemplazar una dictadura con otra, y él no es una figura unificadora. Ha estado tratando de construirse como el sucesor, pero no está allí", resaltó Citrinowicz.
Trump tiene sus reservas sobre un "buen tipo"
Trump también expresó reservas sobre Pahlavi, llamándolo frecuentemente un "buen tipo" en entrevistas, pero planteando dudas sobre si los iraníes aceptarán su liderazgo.
Pahlavi critica al régimen iraní:
"Parece muy agradable, pero no sé cómo se desempeñará dentro de su propio país. Y realmente no hemos llegado a ese punto todavía", comentó Trump a Reuters el miércoles. "No sé si su país aceptará su liderazgo, y ciertamente si lo hicieran, estaría bien para mí".
Pahlavi lanzó su video en X poco después de la entrevista.
Los acérrimos monárquicos iraníes en el exilio llevan mucho tiempo soñando con el regreso de la dinastía Pahlavi al poder. Sin embargo, factores como los amargos recuerdos del gobierno de su padre y la represión de cualquier oposición por parte de la temida agencia de inteligencia SAVAK han impedido que Pahlavi gane popularidad. También existe la percepción de que él y su familia, que han vivido en el extranjero durante casi 50 años, han perdido el contacto con su patria.
Los medios estatales iraníes, que durante años han catalogado a Pahlavi como corrupto, culpan de las recientes protestas a "elementos terroristas monárquicos".
El jueves, la Red de Noticias Estudiantiles, una agencia de medios que se cree tiene lazos con la fuerza Basij de la Guardia Revolucionaria, transmitió entrevistas con personas en la calle que fueron despectivas hacia Pahlavi.
"Está cometiendo un gran error. Díganle que no intervenga", dijo una persona. Otra gritó: "¡Muerte al sha!".
SNGZ