Rubio afirmó este miércoles que "ninguna cantidad de censura puede borrar el pasado" y aseguró que quienes sacrificaron sus vidas para defender la libertad de expresión y de reunión pacífica "algún día serán reivindicados", en referencia a los sucesos de Tiananmen de 1989.
El jefe de la diplomacia estadunidense señaló que este 4 de junio se cumplen 37 años desde que el Partido Comunista chino ordenó al Ejército actuar contra "miles de manifestantes pacíficos" en la plaza de Tiananmen y sus alrededores.
On June 4, the world marks 37 years since the Chinese Communist Party ordered its troops to attack thousands of peaceful demonstrators in and around Tiananmen Square. Those who sacrificed to uphold their unalienable rights of free expression and peaceful assembly will be…
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) June 4, 2026
¿Qué sucedió hace 30 años en China?
La noche del 3 al 4 de junio de 1989, soldados y tanques del Ejército chino se abrieron paso hasta la céntrica plaza de Pekín y las zonas circundantes, donde se manifestaban desde hacía semanas estudiantes y trabajadores que exigían el fin de la corrupción y una mayor apertura política.
La cifra de víctimas nunca fue revelada oficialmente por Pekín y diversas fuentes independientes la sitúan entre varios cientos y varios miles de fallecidos.
Las autoridades chinas evitan cualquier revisión oficial de aquellos hechos y mantienen una estricta censura sobre cualquier referencia pública al aniversario, incluidas las conmemoraciones que durante años se celebraron en Hong Kong y que dejaron de autorizarse tras la entrada en vigor de la Ley de Seguridad Nacional en 2020.
Pekín responde a Rubio
El Gobierno chino reiteró que ya existe una "conclusión clara" sobre los sucesos de Tiananmen de 1989 y acusó a Estados Unidos de "distorsionar los hechos históricos" e interferir en sus asuntos internos, después de que el secretario de Estado estadunidense afirmara que "ningún intento puede borrar la historia" al cumplirse el trigésimo séptimo aniversario de la represión militar.
La vocera del Ministerio de Exteriores Mao Ning recordó hoy, en respuesta a una pregunta sobre las declaraciones de Rubio, que las autoridades chinas consideran zanjada la cuestión relativa a la "agitación política ocurrida a finales de los años ochenta".
Mao aseguró que China seguirá avanzando por la senda del "socialismo con características chinas" y afirmó que "ningún país o fuerza puede detener el avance del pueblo chino".
La vocera expresó la "fuerte insatisfacción y firme oposición" de Pekín e instó a Washington a dejar de utilizar la "democracia y los derechos humanos" como pretexto para intervenir en los asuntos internos chinos.
LJ