A los pasajeros mexicanos que están varados en el aeropuerto de Barajas, España, se les puede ver acampando en la terminal aérea. Muchos deambulan sin rumbo fijo, matando el tiempo caminando y mirando sistemáticamente las pantallas que anuncian los vuelos.
Pedro es uno de los afectados. Es un estudiante universitario que viaja solo y su tour europeo fue de dos meses. Su última parada fue en Madrid y lleva dos noches durmiendo en el aeropuerto.
"Desde el momento que me vendieron el boleto sabía a lo que me atenía, pero al llegar aquí, vi que la lista de espera es de casi 200 personas y no me lo esperaba. He dormido encima de mi maleta pero apenas amaneció y unos policías vinieron a despertarme porque daba 'mala imagen", dijo en entrevista para MILENIO.
"No sé cuándo voy a regresar y pues tendré que faltar a clases en la universidad. Lo triste es ver a personas que viajan con niños, porque yo como sea aguanto", afirmó.
Miguel, otro de los viajeros afectados, contó que ayer lograron que una familia subiera a un avión con destino a la Ciudad de México.
"Llevaban una semana aquí con el bebé y de plano nos amotinamos en el mostrador para exigir que los subieran al avión. Lo logramos", recordó.
Su caso es excepcional porque sus deudores le pagaron con dos boletos. Decidió aceptarlos y viajar con su hijo de 13 años. Le advirtieron que podría quedar varado dos o tres días, pero no imaginó que pasando una semana siguiera sin poder regresar.
"Me han timado porque pagué casi 2000 mil euros (casi el costo real), pero en el momento se me hizo fácil aceptarlos porque de lo contario esta gente no me iba a pagar. La gente de Aeroméxico me ha dicho que les proporcione el nombre del que me dio los pasajes porque es un delito revenderlos", expresó.
Gracias a su situación económica pudo comprar dos boletos por Air Europa, con escala a Bogotá, pero gastó casi 2500 euros y el viaje durará 40 horas. Además, entre hotel y comida en siete días pagó más de mil euros.
"Es una pesadilla, no me vuelve a pasar y claro que voy a denunciar al que me estafó. He venido al aeropuerto solamente para apoyar a la gente. A mi hijo lo dejé en el hotel porque ya se cansó de esta situación", indicó.
Este evento se repite anualmente en la terminal aérea. En esta ocasión son 185 pasajeros, de acuerdo a los afectados, y 168, según la compañía aérea, que pretenden viajar rumbo a la Ciudad de México pero es tal la saturación de plazas que ellos no tienen prioridad en los traslados, ya que ese tipo de boleto sólo permite subir a un avión si hay asientos libres en el vuelo.
Los pasajeros podrán regresar a México a partir del 15 de agosto.
Este tipo de boletos únicamente pueden adquirirlos aquellos que tengan un familiar o amigo que trabaje en la aerolínea y sólo cuestan el 10 por ciento de un pase con precio normal.
La respuesta de Aeroméxico es la misma de cada año en esta temporada: desde el momento en que los pasajeros aceptaron comprar el boleto "sujeto a espacio", deben afrontar las consecuencias.
Sin embargo, un empleado de la línea aérea en Madrid, que prefirió guardar el anonimato, aceptó que en los diferentes vuelos hay sobreventa aunque muy "relativa", misma que no es ilegal porque incluso está regulada por las autoridades europeas.
"Sí hay sobreventa, pero ese no es el problema, tampoco es ilegal, lo hacen todas las compañías aéreas. En este caso, el avión que vuela a México tiene capacidad para 271 personas y la sobreventa ha sido de solamente cuatro asientos. Esto es aceptado en el reglamento de la Unión Europea, concretamente en el apartado 261", explicó a MILENIO.
Reiteró que el problema se vive cada año y que, por tanto, los viajeros deberían estar informados de las condiciones en que viajan, sobre todo porque en verano hay una demanda extraordinaria de vuelos.
En cuanto a la Embajada, el cónsul de México en España, Bernardo Córdoba, declaró para MILENIO que una persona le entregó una carta en nombre de los afectados en la que pidieron apoyo sobre todo para gente que se ha quedado sin dinero y no tiene para comer.
La cancillería tomó cartas en el asunto e intentará ayudar con alimentos y bebidas, como se realizó en años pasados.
Respecto al conflicto, subrayó que se trata de un tema particular y no de un caso en el que se requiera otro tipo de apoyo como en situaciones de accidentes o pérdida de documentos, por ejemplo, pero que reportará lo ocurrido a la Cancillería mexicana para que ésta contacte con Aeroméxico y trate de dar una solución al problema.
AFC