La Casa Blanca está en proceso de remodelación con algunos controversiales proyectos, entre ellos, un salón de baile ordenado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Su realización, de acuerdo con una investigación de The Washington Post publicada este martes 16 de junio, costará cerca de 600 millones de dólares, de los cuales más de la mitad saldrán del bolsillo de los contribuyentes.
Trump prometió financiarlo con fondos propios y donaciones
Trump presentó inicialmente el proyecto en 2025 como una iniciativa totalmente sufragada por sus propios fondos y por otros donantes, por una factura que no iba a sobrepasar los 200 millones de dólares.
El actual inquilino de la Casa Blanca autorizó luego la destrucción del Ala Este de la residencia presidencial para llevar a cabo el proyecto, lo que provocó querellas de asociaciones de preservación del patrimonio, que lograron bloquear parcialmente la obra.
El periódico reproduce una estimación detallada de costos preparada para el gobierno de Trump por Clark Construction, la empresa contratista encargada de construir el salón de baile.
El 31 de marzo, Trump subió ante los periodistas el presupuesto del proyecto hasta 400 millones de dólares, "libre de impuestos para los contribuyentes".
Pero un resumen preparado tres semanas antes estimaba el costo total en 600 millones de dólares, con más de la mitad proveniente de las arcas públicas, asegura el Post.
La Casa Blanca insistió este martes, en un comunicado a la AFP, en que Trump y los donantes estaban asumiendo la mayor parte del precio.
"El presidente Trump y patriotas estadunidenses generosos están financiando el salón de baile por un monto de aproximadamente 400 millones de dólares, lo que será un lugar seguro y apropiado para presidentes durante generaciones", dijo el vocero, Davis Ingle.
Salón de baile ayudará con la seguridad presidencial
Un presunto complot para atacar la Casa Blanca el domingo 14 de junio, durante una pelea de artes marciales mixtas a la que asistieron Trump y otros altos funcionarios, "demuestra exactamente por qué el proyecto de modernización del Ala Este es extremadamente necesario para eventos de gran escala", señaló.
Ingle añadió que el proyecto del salón de baile estaba "indisolublemente ligado" a la seguridad presidencial.
Tras sentencias de un juez que ordenaba parar la construcción, Trump convocó a los periodistas en mayo ante la obra, donde presentó un proyecto considerablemente más ambicioso: salas en el sótano, incluido un pequeño hospital, y una pista para drones en la azotea.
Entretanto, el Congreso asignaba mil millones de dólares para la seguridad de la Casa Blanca, lo que fue criticado con dureza por la oposición demócrata.
La empresa constructora dijo que los detalles del proyecto son confidenciales.
Trump insiste en que la Casa Blanca necesita un salón de baile para recibir a los invitados de honor de forma segura.
MD