Save the Children llama a priorizar a embarazadas y recién nacidos en la respuesta humanitaria de Venezuela

Madres y recién nacidos viven en refugios improvisados con colchones húmedos, lluvias e higiene deficiente. La organización pide ayuda para atender a esta población vulnerable.

Estimaciones de la ONU calculan aproximadamente 36 mil 700 embarazadas damnificadas por los terremotos. | Foto: Save The Children
Diego González Meza y Litzury Gamboa
Caracas, Venezuela /
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A un mes de los terremotos que afectaron el norte de Venezuela, Save the Children advirtió sobre las dificultades para acceder a atención médica, alimentos y un lugar seguro donde vivir, a miles de mujeres embarazadas y madres con bebés recién nacidos.

Por medio de un pronunciamiento, la organización señaló que 36 mil 700 mujeres embarazadas resultaron afectadas por los terremotos, de acuerdo con datos de Naciones Unidas. De ellas, 4 mil darán a luz durante el próximo mes, lo que equivale a alrededor de 130 nacimientos al día.

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Además, detalló que el cierre de hospitales y la pérdida de especialistas han dificultado el acceso a servicios prenatales, de parto y posnatales.

Por su parte, la directora de Save the Children en Venezuela, Fátima Andraca, advirtió que muchas madres enfrentan el nacimiento de sus hijos “en medio de la incertidumbre, el desplazamiento y la interrupción de los servicios de salud”, además del duelo por la pérdida de familiares y la falta de atención médica especializada.

“Nos preocupa saber que cada vez más bebés pequeños están enfermando en los campamentos, donde las familias duermen sobre colchones húmedos, expuestas a la lluvia y con condiciones de saneamiento insuficientes”, agregó.

Ante este panorama, la organización hizo un llamado a gobiernos, donantes y organizaciones humanitarias para priorizar a las mujeres embarazadas, en periodo de posparto y lactancia, así como sus hijas e hijos, en las acciones de respuesta y recuperación, ante las condiciones de vulnerabilidad que persisten tras la emergencia.

“Para lograrlo, es fundamental fortalecer la coordinación entre los actores humanitarios, contar con recursos suficientes e implementar acciones específicas que respondan a sus necesidades”, subrayó Save the Children.

Testimonios e impacto en la salud mental

Yohana, de 23 años, embarazada de su primer hijo y con problemas de la vista, se encontraba sola cuando el primer temblor impactó en su casa en La Guaira, una de las zonas más afectadas del país, de acuerdo con su testimonio recopilado en el sitio web de Save The Children.

La mujer relata que en el momento, rompió una ventana pero perdió sus gafas lo que dificultó su huida y aumentó su pánico; sin embargo, logró salir a tiempo antes del derrumbe de la estructura.

“Iba descalza, solo con la ropa de casa, incluso perdí mis gafas... No podía ver bien, al salir, la casa se derrumbó. En ese momento, con todo el caos, no estaba segura de si me había hecho daño o no. Pero, sinceramente, lo único que me importaba era salir con vida”, declaró.

Por otro lado, Yennifer, de 23 años, quien amamanta a su bebé de cuatro meses, llamada Carmen, también presentó dificultades para cuidar de ella misma tras el terremoto. 

El pediatra de la pequeña Carmen falleció en el sismo.

No podía comer ni dormir, tenía muchos dolores de cabeza. Fue complicado para mí, y cualquier movimiento me ponía en alerta”.
“Desde que falleció el pediatra de Carmen, me preguntó: ¿cómo voy a encontrar a alguien que la atienda si no tengo dinero?”, dijo Yennifer.

Múltiples estudios señalan que padecer un elevado nivel de ansiedad y estrés a lo largo de la gestación puede alterar el desarrollo neurológico e inmunológico del feto. Asimismo, estas condiciones incrementan las probabilidades de un nacimiento prematuro o de la pérdida del embarazo.

Los bebés cuyas madres padecieron altos niveles de estrés durante el embarazo tienden a manifestar un mayor grado de temor, tristeza y angustia a los tres meses de nacidos, en comparación con aquellas con un menor índice de ansiedad.

LGG

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