El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó de “extorsión” las advertencias de los demócratas sobre posibles procesos de juicio político contra integrantes de su administración, aprovechando la mayoría que obtuvieron en el Congreso durante las elecciones de mitad de mandato.
Trump se enfrenta a un panorama político radicalmente distinto y hostil después de que el Partido Demócrata se hiciera con el control de la Cámara de Representantes y del Senado en las elecciones de mitad de mandato del martes 3 de noviembre.
La bancada azul ha prometido abrir investigaciones sobre el mandatario y altos miembros de su administración, incluido el fiscal general Todd Blanche y el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
"Los demócratas andan por ahí amenazando a mucha gente", dijo Trump en una publicación en su plataforma Truth Social.
"Esto es extorsión al más alto nivel y deben rendir cuentas", afirmó, argumentando que no han cometido "actos imputables de juicio político".
Demócratas podrán investigar a Trump y sus colaboradores
Con el control de los comités en ambas cámaras, los demócratas pueden citar a funcionarios, exigir documentos y celebrar audiencias públicas, lo que podría someter al mandatario y a sus principales asesores a un intenso escrutinio.
Entre los temas que podrían fiscalizar figuran los negocios de la familia Trump y sus operaciones con criptomonedas, los contratos gubernamentales que involucran al multimillonario Elon Musk, los recortes a agencias federales, la aplicación de las leyes migratorias y la conducción de la guerra con Irán.
Los demócratas también han manifestado interés en el manejo de los archivos relativos al delincuente sexual Jeffrey Epstein.
Un tercer juicio político contra Trump no está descartado
La administración podría resistirse a las exigencias de testimonio o de entrega de documentos, lo que desencadenaría batallas judiciales.
Los demócratas podrían buscar el tercer juicio político contra el jefe de Estado, aunque los líderes del partido no se han comprometido a hacerlo.
La Cámara sólo necesita una mayoría simple para aprobar la acusación, pero la destitución de un presidente requiere el voto de dos tercios del Senado, muy por encima de los escaños que tiene el partido demócrata.
EJR