Un comunicado oficial de La Casa Blanca publicado el jueves 16 de julio declara la intervención de la República Popular China en procesos electorales durante un periodo de seis años, a partir del ciclo de 2020. Se consideró como la mayor filtración de datos de comicios en la historia.
"Consideramos que nuestros principales adversarios son Rusia, China, Irán y Corea del Norte, así como grupos no estatales con la capacidad de comprometer la infraestructura electoral estadunidense", se explica.
El impacto y la naturaleza de los datos expuestos
Dicha filtración resultó en la adquisición ilícita por parte de China de 220 millones de registros de votantes estadunidenses.
El extravío de estos datos plantea un escenario crítico para la integridad de los sistemas electorales.
Como parte de los datos expuestos se encuentran nombres, domicilios, números telefónicos, preferencias políticas y demás información confidencial requerida para la inscripción electoral y participar en otras actividades ilícitas.
De acuerdo con la información de inteligencia, China destinó un grupo especializado en análisis y extracción de datos exclusivamente para esta nueva iniciativa.
El gobierno en turno señaló que administraciones anteriores ocultaron y restaron importancia a los datos sobre la magnitud de la interferencia electoral de China, impidiendo que tanto el mandatario como los ciudadanos estadunidenses conocieran dicha información.
"Evaluamos que los repositorios centralizados en datos, como la base central, los registros electorales y los sitios web oficiales de elecciones, son los más vulnerables a la explotación, y los adversarios podrían usar el acceso a estos sistemas para perturbar el sufragio", menciona el documento.
Desde 2020, las agencias de espionaje estadunidenses detectaron la filtración de datos electorales al descubrir que el gobierno chino había sustraído, comprado o pirateado registros de millones de votantes en 18 estados. No obstante, los encargados de denunciar esta situación prefirieron mantener los hechos bajo estricto secreto.
Anteriormente, Pekín ya había desarrollado la capacidad para difundir narrativas en distintas plataformas digitales tales como TikTok, Facebook, Twitter y YouTube, así como medios de comunicación tradicionales.
Entre sus estrategias más exitosas, utilizaban la voz de influencers y colaboradores para esparcir el mensaje, además de recopilar información sobre altos funcionarios de Estados Unidos, diseñada para manipular la opinión pública sobre ellos.
Lucha contra la inteligencia y filtración
El Grupo de Trabajo para la Transparencia Gubernamental (creado por el presidente, Donald Trump, en mayo de 2026), en coordinación con el Consejero del Presidente, realizaron la apertura de archivos oficiales tales como los primeros documentos desclasificados de la Comunidad de Inteligencia estadunidense.
Estos informes revelan que el gobierno chino vulneró los registros electorales de al menos 18 estados, además de comprometer más de 200 millones de datos de votantes sin vinculación estatal definida.
Tras la desclasificación de estos archivos, publicados el 13 de julio, el presidente Trump ha comenzado a alertar a los líderes del Congreso y a los gobernadores de las entidades identificadas sobre las graves fallas de seguridad detectadas en sus sistemas de votación.
LGG