El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló actos vandálicos en el estanque reflectante de la Explanada Nacional de Washington como causa del tono verdoso y las algas que han invadido la piscina.
Este sábado 20 de junio, se desplegó un gran número de trabajadores para intentar devolver el color azul del fondo de la alberca y así limpiar el agua.
Caso de importancia nacional
La cuestión de las algas y el color del agua del monumento se han convertido en un asunto de política nacional, ya que Trump hizo de la reforma de este monumento un elemento clave para los festejos del 4 de julio, cuando se conmemoran los 250 años de Independencia de Estados Unidos.
"Hemos tenido serios problemas de vandalismo en la hermosa piscina reflectante, situada entre el Monumento a Washington y el Monumento a Lincoln", escribió el mandatario en su red Truth Social.
En el comunicado mencionó que hace apenas tres días "destrozaron el césped de los alrededores de la piscina" y, también denunció que hicieron "todo lo posible por dañar la superficie interior recién instalada".
"Emplearon sustancias en la piscina reflectante para intentar destruir y menospreciar la magnífica obra", agregó.
El viernes 19 de junio, agentes de la Policía de Parques de Estados Unidos arrestaron a un ciclista por un delito menor de destrucción de propiedad gubernamental, al acusarlo de arrancar parte del revestimiento del fondo del estanque que da el tono azul.
Está previsto que el hombre, David Hearn, un exatleta olímpico de 67 años, comparezca ante el Tribunal Superior del Distrito de Columbia el 9 de julio.
Testimonios oficiales
En declaraciones recogidas por The Washington Post, Hearn, quien realizaba su ruta habitual en bicicleta, aseguró que tan sólo metió la mano en el estanque, pero que no vandalizó nada.
"No destruí, rompí ni despegué nada. Cuando me di cuenta de lo que estaba pasando, ya me estaban esposando", mencionó.
Por el momento, operarios gubernamentales continúan trabajando contra reloj para eliminar la proliferación de algas en el estanque reflectante y mantener el color azul que Trump ansía para celebrar el Día de la Independencia de los Estados Unidos.
LGG