La representante adjunta del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) en México, Anne-Birgitte Krum-Hansen, afirmó que México dejó de ser únicamente un país de tránsito para convertirse en destino de personas refugiadas que buscan establecerse así como trabajar en territorio nacional.
Durante un panel del North Capital Forum en la Ciudad de México, informó que alrededor de 600 mil personas solicitaron asilo en el país durante los últimos seis años, mientras que más de 170 mil recibieron apoyo para integrarse a comunidades y actividades productivas.
“Antes, México era un país de asilo, pero también de tránsito, porque las personas llegaban y se preguntaban si debían quedarse aquí o continuar hacia Estados Unidos. Ahora vemos que los solicitantes de asilo y refugiados realmente tienen la intención de permanecer en México”, afirmó.
A su vez, en este diálogo, participaron la directora general de México ¿cómo vamos?, Sofía Ramírez Aguilar; el gerente de Relaciones Institucionales y Comunicación Estratégica de Mabe, Héctor Iván Lira Hevia; y la vicealcaldesa para los Derechos de Inmigrantes, Migrantes y Refugiados de Chicago, Beatriz Ponce de León.
Ante este panorama, Krum-Hansen explicó que la cancelación de CBP One en enero de 2025, plataforma que permitía solicitar una cita para ingresar regularmente a Estados Unidos, modificó las decisiones de quiénes llegan a México.
Por lo tanto, consideró que las personas refugiadas pueden contribuir a cubrir vacantes en empresas que requieren trabajadores para ampliar sus operaciones.
“Las compañías regresan con nosotros y nos piden más refugiados y solicitantes de asilo. Han tenido buenas experiencias porque son personas motivadas, llegan con habilidades y contribuyen a generar un ambiente positivo de trabajo”, aseguró.
Desafíos de la oferta laboral para migrantes y refugiados
En tanto, Ramírez Aguilar advirtió que el mercado laboral informal permite que refugiados y migrantes encuentren trabajo, pero no garantiza ingresos suficientes ni acceso a seguridad social.
“Lo que hemos observado es que la informalidad permite a muchas ciudades absorber a las personas que llegan y necesitan un empleo. El problema es que absorber no significa integrar”, puntualizó.
Asimismo, detalló que un empleo informal paga, en promedio, la mitad que uno formal, además de que no ofrece acceso garantizado a servicios de salud.
La economista también destacó que las ciudades manufactureras vinculadas con las cadenas de suministro de América del Norte ofrecen empleos de mayor calidad, pero enfrentan un menor dinamismo por la incertidumbre comercial.
De igual forma, señaló que la falta de información y los trámites requeridos dificultan que las pequeñas y medianas empresas contraten refugiados.
“Si resulta difícil contratar refugiados dentro de una pequeña empresa, estamos perdiendo una gran capacidad no sólo para atraerlos, sino también para retener ese talento. Es capital humano que se pierde mientras no encuentran un empleo adecuado”, precisó.
También, el gerente de Relaciones Institucionales y Comunicación Estratégica de Mabe afirmó que la contratación de refugiados permitió a la compañía reducir la rotación laboral en sus plantas a 2.4 por ciento, frente a 5 por ciento entre los trabajadores mexicanos.
“Esto es lo correcto, pero para nosotros también fue estratégico. No se trataba únicamente de filantropía. Teníamos una elevada rotación en nuestras plantas y necesitábamos trabajadores que permanecieran con nosotros”, explicó Lira Hevia.
Redadas golpean economía de Chicago
No obstante, la vicealcaldesa para los Derechos de Inmigrantes, Migrantes y Refugiados de Chicago advirtió que las medidas contra la población migrante no sólo afectan a las familias, sino también a la economía de las ciudades.
Durante el último año, comentó que la región de Chicago perdió mil 260 millones de dólares en ventas minoristas debido a que las redadas, así como los operativos migratorios, provocaron que las personas dejaran de salir de sus hogares y redujeran sus compras.
“Las personas dejaron de acudir a los vecindarios para comprar. Los turistas también dejaron de visitar las comunidades mexicanas e indias. Si pensamos en eso desde el impacto económico, sabemos que tenemos que hacer algo más”, remarcó Ponce de León.
A su vez, la funcionaria reiteró que Chicago recibió durante los últimos tres años a más de 52 mil solicitantes de asilo, principalmente venezolanos y colombianos, además de más de 30 mil refugiados ucranianos.
México prepara política nacional
La representante adjunta de Acnur también informó que el gobierno mexicano busca convertir el programa de integración local en una política pública nacional denominada México Integra.
Por lo tanto, el modelo será encabezado por el gobierno y contará con la participación de autoridades estatales у municipales, empresas, organizaciones civiles y organismos internacionales.
"La idea no es que Acnur permanezca para siempre implementando y financiando el programa, sino avanzar hacia un modelo sostenible encabezado por el gobierno", explicó Krum-Hansen.
CQ