Nuevo complejo de Talisis, testimonio de la capacidad técnica de ALTEA

El proyecto universitario, a cargo de la empresa neoleonesa, integra distintos servicios educativos en un mismo inmueble, bajo criterios de precisión, calidad y cumplimiento

El complejo contempla seis niveles con espacios académicos, administrativos, estacionamiento y áreas de convivencia. (Especial)
Ramón Rivera
Monterrey, Nuevo León /

La expansión de la infraestructura educativa en las zonas céntricas de Monterrey busca atender la demanda de espacios académicos sin salir del núcleo urbano de la capital regiomontana, y el nuevo edificio de Talisis responde a esta tendencia.

Construido por ALTEA, el inmueble dará servicio a tres instituciones vinculadas: la Universidad Interamericana para el Desarrollo (UNID), el Instituto de Educación Superior en Estudios de la Salud (IESALUD) y el centro de idiomas Harmon Hall. El proyecto contempla seis niveles con espacios académicos, administrativos y áreas de convivencia.

Desafíos para la ingeniería

Tras consolidarse como un referente en el sector inmobiliario como creador, desarrollador y operador de proyectos comerciales e industriales, ALTEA apuesta por la constante innovación y por ello recientemente ha incursionado en áreas como la hospitalaria y, en esta ocasión, en el desarrollo de espacios estudiantiles, enfocados en brindar infraestructura moderna, funcional y adaptada a las nuevas necesidades académicas.

La construcción incorpora tres niveles destinados a estacionamiento con 44 cajones y accesos independientes mediante lobby y elevadores. Los pisos superiores concentran aulas, oficinas y áreas de trabajo para estudiantes y personal administrativo. La azotea integra una cancha multiusos, cafetería y comedor.

Para ALTEA, responsable del proyecto, uno de los principales desafíos fue desarrollar la obra en una de las zonas con mayor flujo vehicular y peatonal de Monterrey, sin detener operaciones durante la construcción.

Construir en el primer cuadro de Monterrey siempre representa un desafío significativo en términos logísticos y de ingeniería, debido a las altas implicaciones viales y peatonales que confluyen en una zona tan consolidada”, explicó a MILENIO, Luis Ruvalcaba, director de Proyectos de la desarrolladora.

Para superar estos obstáculos, fue crucial el diseño y la ejecución de un plan de trabajo estratégico orientado a garantizar la continuidad de la obra.

“Este plan contempló un riguroso control de calidad integral durante todas las etapas de ejecución, así como horarios estrictos y rutas para la recepción de insumos y el retiro de materiales, buscando minimizar el impacto en el flujo urbano durante las horas pico y garantizar una construcción continua, sin realizar paros de labores”, añadió.

El directivo agregó que el edificio fue desarrollado priorizando a proveedores locales, aunque se reforzaron los procesos de supervisión técnica y control de calidad para asegurar el funcionamiento del inmueble a largo plazo.

Ruvalcaba señaló que uno de los objetivos del diseño fue ordenar el flujo interno de estudiantes, docentes y personal administrativo mediante circulaciones verticales segmentadas: “Las áreas de recreación y convivencia fomentan la interacción entre los usuarios, mientras que las áreas administrativas y académicas mantienen la autonomía y privacidad necesarias”.

Además de ampliar la capacidad operativa de las instituciones, el complejo forma parte de una tendencia de densificación vertical en zonas urbanas consolidadas. La intención, explicó Ruvalcaba, es “aprovechar mejor el suelo disponible y acercar la actividad estudiantil a corredores con servicios, transporte público y conectividad peatonal”.

Adaptado a los nuevos modelos educativos

La nueva infraestructura también busca responder a los cambios en los modelos educativos y en el uso de los espacios universitarios. Berenice Bermejo, directora general de ALTEA, explicó que las instalaciones fueron diseñadas para facilitar dinámicas de aprendizaje híbrido y colaborativo.

“Los nuevos espacios están diseñados con una flexibilidad inherente que supera las limitaciones de las aulas tradicionales y rígidas”, afirmó Bermejo.

Añadió que el proyecto incorpora áreas de coworking académico, laboratorios especializados y espacios modulares que pueden adaptarse a distintas necesidades pedagógicas.

En este sentido, Luis Ruvalcaba consideró que “no se trata solo de un aumento cuantitativo, sino cualitativo, permitiendo a la universidad incrementar su capacidad de matrícula y, al mismo tiempo, ofrecer ambientes modernos, mejorando la eficiencia operativa de la institución en beneficio de toda la comunidad”.

Finalmente, la directora general de ALTEA aseguró que la ejecución y entrega de una obra de usos mixtos con altos niveles de exigencia, que combina infraestructura educativa, administrativa y recreativa, representa un testimonio de la capacidad técnica de ALTEA.

Nos posiciona de manera contundente y confirma la solidez de nuestra capacidad para diversificarnos en distintos giros inmobiliarios”, concluyó.




RRR

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