La aplicación de aranceles del 25 por ciento al acero y aluminio por parte del Gobierno de Estados Unidos, tras la firma de la orden ejecutiva del presidente Donald Trump, genera preocupación entre el sector empresarial de Michoacán, especialmente para las compañías dedicadas a la producción y exportación de estos metales.
De acuerdo con Benjamín Rodríguez Álvarez, empresario materialista y cliente de la empresa siderúrgica ArcelorMittal, esta medida reducirá la demanda de acero por parte de las empresas norteamericanas, lo que provocará un excedente de producción en el mercado nacional. Ante esta situación, las siderúrgicas tendrán que ajustar su capacidad operativa y buscar nuevos destinos comerciales, principalmente en Centro y Sudamérica, aunque este proceso tomará tiempo.
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“El acero que no se logre colocar en el mercado estadounidense tendrá que redirigirse a otros destinos a través de los puertos de Lázaro Cárdenas y Manzanillo, pero conseguir nuevos clientes no es algo inmediato. Mientras tanto, la sobreoferta de acero en el país puede generar una reducción de precios y una competencia más agresiva entre empresas nacionales”, explicó Rodríguez Álvarez.
Indudablemente, uno de los principales afectados sería ArcelorMittal, cuya planta en el puerto de Lázaro Cárdenas es un referente en la industria siderúrgica y a través del puerto michoacano, mueve sus productos a diferentes destinos comerciales, ya que exporta un gran porcentaje de su planchón al sur de Estados Unidos, Sudamérica y Europa, señaló el ex dirigente de organismo empresariales y comerciales en esta ciudad.
Preocupación por imposición de aranceles a México:
Por su parte, Julio César Cortez, actual presidente del Consejo Coordinador Empresarial, consideró que el impacto de esta medida no solo afectará a México, sino también a la economía de Estados Unidos, ya que el incremento en el costo del acero repercutirá en la fabricación de productos como automóviles, computadoras y electrodomésticos.
“El acero es un insumo fundamental en diversas industrias, especialmente la automotriz, y con estos nuevos aranceles, los costos de producción en Estados Unidos aumentarán. La mayor exportación de acero mexicano es en rollo, lámina y planchón, pero productos terminados como varilla y alambrón no sufrirán tanto, ya que su principal mercado es el consumo interno”, detalló Cortez.
Poca productividad en el puerto Lázaro Cárdenas
El puerto Lázaro Cárdenas, uno de los principales puntos de exportación de acero en México, podría resentir la disminución en la demanda estadunidense, lo que impactará la maniobrabilidad del puerto en este sector. Aunque se espera que el acero pueda colocarse en otros mercados, la reconfiguración de rutas comerciales llevará tiempo, afectando temporalmente el flujo de exportaciones.
“Definitivamente, habrá una disminución en la exportación de acero desde Lázaro Cárdenas hacia Estados Unidos. Las empresas productoras nacionales deberán encontrar alternativas para distribuir su producción en México mientras buscan nuevos mercados internacionales”, señaló Rodríguez Álvarez.
Transporte de carga, sin impacto local
En cuanto al sector del transporte de carga, la medida no representará un cambio significativo para los transportistas locales, ya que la siderúrgica ArcelorMittal, principal productora de acero en la región, no tiene convenios con transportistas de Lázaro Cárdenas.
A pesar de los intentos por establecer acuerdos, asociaciones de transporte de carga federal como la CROC y ATLAC, han rechazado trabajar con la siderúrgica debido a las bajas tarifas ofrecidas y los largos plazos de pago, que pueden extenderse hasta tres meses. En su lugar, la empresa ha optado por utilizar transportistas foráneos para la distribución de su mercancía, señalaron Carlos López Cuevas y Abelardo Lozano, dirigentes transportistas de carga federal en la entidad.
Llamado a la revisión del T-MEC
Ante el panorama incierto, los empresarios del sector han hecho un llamado a las autoridades para que se revisen los términos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y se busquen estrategias que minimicen el impacto de los nuevos aranceles.
“El gobierno mexicano debe aprovechar los mecanismos del T-MEC para negociar y evitar que este tipo de medidas afecten la competitividad de la industria acerera nacional. Es un golpe fuerte, pero si se toman decisiones adecuadas y se exploran nuevos mercados, el sector podrá mantenerse a flote”, concluyó Cortez.
RDR